MUESTRAS DE FLAQUEZA

EDITORIAL

Husmeando en los pequeños detalles

Por Walter R. Quinteros

Recuerdo que siendo funcionario municipal de Transporte, una mañana un renombrado periodista de una radio de Córdoba me llama, aclara que estamos al aire y me pregunta sobre una situación a la que calificaba de alto interés para la sociedad y abundaba en la palabra "importancia". 

Para un pillo como yo, que vio venir lo que él quería escuchar, simplemente le contesté: "usted me habla de un expediente que jamás leyó, tampoco yo lo hice, no ha llegado a mis manos, o sea, para mí es solo un rumor, y los rumores no me meten presión, así que lamento decirle que no hay primicia para nadie, ni creo estar autorizado para hablar sobre un supuesto". 

Me calificó de censurador. En realidad, el expediente me llegó a la mañana siguiente. Pero antes tuve un problema, fui convocado por la cúpula del Gobierno municipal para que aclare eso de "censuradores ocultadores de información" con la que este periodista había calificado a toda la municipalidad. Mi respuesta fue sencilla, "si ustedes están acostumbrados a que los corran con la vaina, yo no". El tiempo me dio la razón, alguien hacía "lobby" a través de este famoso periodista para instalar una empresa "importante". Aquel intendente me sostuvo en el cargo.

Pero también es cierto que hay gobiernos que emplean estrategias despóticas cuando no pueden ocultar la realidad y solo se limitan a matar los mensajeros. Los mensajeros son los periodistas que la revelan. Ocurre en los pueblos o ciudades del interior del interior, por caso, Cruz del Eje. El intendente solo llama, o le pasa información a sus "pauteros amigos". 

Lo que ha tomado relevancia en esta semana que pasó a nivel nacional, es que los periodistas acreditados en Casa de Gobierno se encontraron con la novedad que, a pesar de presentar sus acreditaciones habilitantes, no los dejaron entrar, algo que —¿por primera vez?— ocurre en la historia de nuestro país, dicen.

Bien tenemos como lema en nuestra página lo escrito por el prócer Mariano Moreno al fundar la "Gazeta de Buenos Ayres" el 7 de junio de 1810; "El pueblo no debe contentarse con que sus jefes obren bien, debe aspirar a que nunca pueda obrar mal". 

La escueta información vertida por el Gobierno es que "se decidió quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de manera preventiva por el espionaje ilegal, acá no se le quitó la acreditación a nadie. Eso sigue vigente. Lo que se hizo fue retirar las huellas dactilares, no se va a poder pasar hasta que se termine la pesquisa". Pero el enojo oficial se había conocido cuando Casa Militar, el organismo responsable de la seguridad del Presidente, realizó una denuncia de oficio ante la Justicia contra dos periodistas y la producción del canal por la difusión no autorizada de imágenes del interior de Casa Rosada. 

Muy al extremo, la "Comisión directiva el Club Político Argentino", señaló en un documento: "Con fundamentos arbitrarios, sin la debida intervención de la Justicia ni la presentación de pruebas, el Poder Ejecutivo ha expulsado de su ámbito de trabajo en la Casa de Gobierno a los representantes de la prensa allí acreditados. Esta medida, inédita en la historia de nuestra democracia, reviste una gravedad institucional inusitada". En modo piquetero, también convocan "a las organizaciones de la sociedad civil y a la ciudadanía en su conjunto a manifestar su enérgico rechazo ante esta decisión que pone en riesgo uno de los pilares fundamentales de la vida republicana, y expresa su solidaridad con los periodistas agredidos e insta a los comunicadores a continuar con su imprescindible tarea de contralor de los poderes públicos". 

El periodista Rogelio Alaniz dice en su columna que publicamos hoy: "los periodistas acreditados en la Casa Rosada tienen prohibida la entrada. Flamante decisión del gobierno de los hermanitos Milei que siguen aconsejando que es necesario odiar a los periodistas dulcemente calificados como ratas repugnantes”. Y cierra este entrerriano su primer párrafo señalando: "La orden de echar flit a los periodistas ha sido dada. Ni Videla ni Cristina se animaron a tanto".

Y ahí, en esos pequeños detalles, es cuando uno ingresa a ver todo el bosque y no quedarse con solo mirar un árbol. Entonces me surgen las preguntas. ¿A Videla y a Cristina les filmaron las dependencias internas de Casa Rosada con cámara oculta? ¿A otros presidentes peronistas les hicieron cámara oculta? ¿Dónde están las muestras de flaqueza?

Algo para recordar

Durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner, la relación entre el poder ejecutivo y diversos sectores de la prensa fue altamente conflictiva, caracterizada por una fuerte polarización, acusaciones cruzadas y denuncias de presiones. En YouTube encontramos archivos como para hacer dulce. Hay periodistas de medios críticos, como el Grupo Clarín, TN, La Nación y Perfil, que reportaron presiones y escraches. Entre ellos Luis Majul, Baby Etchecopar y Diego Cabot. Los conflictos principales se referían a la pauta oficial y regulación, donde acusaban al gobierno de utilizar la publicidad oficial para recompensar a medios afines y silenciar o ahogar económicamente a los medios críticos. Bien del manual empleado en ciudades pequeñas por intendentes pequeños.

Y vale recordar sobre la Ley de Medios, donde la implementación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue vista como un intento de desmantelamiento del Grupo Clarín. Y no olvidemos a los "pauteros amigos" de Cristina Fernández viuda de Kirchner, como "678", donde los periodistas críticos eran frecuentemente mencionados, hostigados y "escrachados" públicamente. Argumentaban en sus muestras de flaqueza, que estos periodistas no solo desinformaban, sino que actuaban como actores políticos opositores, "demonizando" a la presidenta y dirigiendo la acción judicial en su contra. Por caso recordemos a Capitanich, rompiendo el diario Clarín en una conferencia de prensa. "Clarín miente". ¿Y qué pasó con el Club Político Argentino, con eso de "sin la debida intervención de la Justicia ni la presentación de pruebas, con los periodistas agredidos"?

Muchos tristes acontecimientos ocurrieron en nuestro país. Algunos medios "afines", no le daban tanta importancia, minimizaban la noticia, los otros hurgaban. Y siguiendo con las consideraciones de la desconocida Comisión Directiva el Club Político Argentino, ¿dónde estuvieron como contralor de los poderes públicos en todos esos casos?

Si yo fuese empresario del rubro gastronómico, puedo o no, autorizar al encargado del local a dejar pasar a mis clientes a que conozcan la cocina. Pero no puedo autorizar a que la filmen, o le copien recetas al chef. La cosa pasa por la palabra "autorizar". La Comisión directiva Club Político Argentino, debiera enojarse con los "vivos" de la cámara oculta que filmaron la "cocina" de Casa Rosada, y no con el inquilino que se siente traicionado y con pérdida de confianza. 

Ahora nos queda esperar que sea cierto también, eso de: "se decidió quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de manera preventiva por el espionaje ilegal, acá no se le quitó la acreditación a nadie. Eso sigue vigente. Lo que se hizo fue retirar las huellas dactilares, no se va a poder pasar hasta que se termine la pesquisa". 

De no ser así, y husmeando en los pequeños detalles, estaremos ante una muestra más de flaqueza.






Comentarios