OPINIÓN Hay algo peor que una mala sentencia: una Justicia que tarda quince años en llegar y, cuando finalmente lo hace, deja a la sociedad con la sensación de que nuevamente se están burlando de ella Por Carlos Mira El caso Sueños Compartidos es otro capítulo de esa interminable historia argentina en la que los expedientes se eternizan, las responsabilidades se diluyen y algunos protagonistas ni siquiera llegan vivos al juicio. Hebe de Bonafini, la principal responsable del robo al pueblo, logró esquivar lo que le debería haber correspondido porque murió en 2022 sin enfrentar el debate oral. Ahora el Tribunal Oral Federal N°5 absolvió a Julio De Vido y condenó a José López, Abel Fatala y a los hermanos Schoklender a penas de entre dos años y cuatro meses y dos años y nueve meses, todas de ejecución condicional. Quince años para llegar a esto. Quince años durante los cuales la Argentina atravesó crisis económicas, inflación, devaluaciones y gobiernos de todos los signos. Quince años du...
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