EDITORIAL
Las explicaciones brindadas por el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, van más allá de los análisis políticos del periodismo, los opinadores seriales coparon las redes
Por Walter R. Quinteros
Empecemos desde el principio, solía decir un antiguo jefe que tuve allá por 1974. El principio del fin de Adorni se remonta cuando llevó a EE.UU, con motivo del "Argentina Week", a su esposa Bettina Angeletti en el avión de la comitiva oficial. Desde ese día, los disgustos para el Gobierno de Javier Milei fueron "in crescendo".
La imagen mucho se parece cuando alguien aprieta un filamento sebáceo en la piel y surge un poro lleno de pus donde aparece el supuesto enriquecimiento ilícito que hoy por hoy suena como difícil de explicar, difícil de entender. Desde ahí, el Gobierno continúa sumergido en una crisis profunda que fue expandiéndose a gran velocidad. Vaya uno a saber, porque sospechas siempre hay, por qué Adorni se mantiene firme en su cargo, pero no solo eso, lo sostiene el mismísimo presidente y la secretaria de Gobierno, hermana del presidente.
En el diario Mendoza Today, cuyo director periodístico es Christian Sanz, señalan que las menciones vinculadas a Adorni, saltaron de 135.000 a 323.146, movilizando a más de 191.000 usuarios únicos y convirtiendo el tema en una de las conversaciones más intensas en el mundo virtual. La fábrica de opinadores seriales por redes, opera a full.
La certeza que tengo es que en aquellos primeros días, la hermana del Presidente sostenía al ex vocero y suponíamos que lo iba a hacer hasta las últimas consecuencias. Pero siempre me preguntaba ¿Por qué? ¿Por alguna lealtad? ¿Un pacto que desconocemos pero sospechamos? ¿Porque apostaba al olvido de un periodismo vilipendiado? A los pocos días el periodismo divulgó que la mujer de Adorni, Bettina Angeletti, paga expensas por casi 700 mil pesos mensuales en una lujosa casa en un country de la localidad de Exaltación de la Cruz. Y la mecha encendida tomo velocidad con destino al explosivo.
De esto se desprende que la "jefe" no es tan "jefe", lo señalo desde mi modesta opinión. Porque no supo medir las consecuencias y lo demuestra el hecho que desde su entorno ya no hay apoyo total de todos los sectores de la LLA ni en ninguno de sus partidos aliados. Adorni nunca tuvo argumentos sólidos para contrarrestar ataques y denuncias. El exvocero presidencial navegaba en un mar de contradicciones. Y dentro de este panorama mucho se ha escrito y publicado. Y aquí aparece la palabra desgaste, no solo de la figura de Adorni sino que arrastra la del Presidente. Insisto, vaya uno a saber por qué extraña razón, la "jefe" no supo ser "jefe".
La pesada mochila de plomo se acentuaba cuando le pidieron la Declaración Jurada que resultó ser un dibujo inentedible. Y después, cuando intentó aclarar el origen de su patrimonio terminó convirtiéndose en uno de los episodios más comentados de la semana en redes sociales. La fábrica de opinadores hacía de las suyas. De lo inentendible a lo incomprensible. Es como pensar que si los perros hablaran, explicarían mejor quién volteó la olla.
Para la consultora Enter, entre el 10 y el 11 de junio, se movilizaron más de 191.000 usuarios de las redes sociales convirtiendo el tema en una de las conversaciones más intensas del escenario digital argentino, donde se destacan en la nube las siguientes palabras: Adorni, Evasor, ARCA, Pendrive, Mintió, e Inocencia Fiscal. Asimismo, el informe señala que el 76,5% de las menciones tuvieron un tono negativo. Las publicaciones críticas provinieron no sólo de sectores opositores y periodistas, sino también de usuarios identificados con el propio universo libertario, y esto se da en razón que el episodio afecta la imagen del Gobierno. Según el análisis, el 21% de las interacciones correspondió a usuarios oficialistas que reclamaron explicaciones adicionales y cuestionaron la continuidad del funcionario.
Para tomar algunas decisiones nunca es tarde, pero es peligroso cuando ya es demasiado tarde.

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