OPINIÓN
Piñas: Mayra Vs. Grabois / Kicillof Vs. Máximo / Riutort Vs. Vigo / Natalia Vs. Llaryora. Y la lista sigue
Por Walter R. Quinteros
La regulación de los "trapitos", una ordenanza impulsada por el municipio de Quilmes para implementar el estacionamiento medido, cámaras de control y un sistema concesionado, hizo detonar una protesta encabezada por organizaciones vinculadas al espacio de Juan Grabois, diputado nacional y referente del Movimiento Patria Grande. Entonces lo que debió ser algo meramente municipal, se convirtió en una disputa por las internas del kirchnerismo, y eso es algo que va escalando a nivel nacional.
Lo que ayer vimos fue una reacción violenta cuyo objetivo era impedir el tratamiento legislativo, que incluyó enfrentamientos con la Policía bonaerense, personas lesionadas y al menos una detención.
Vienen las preguntas, ¿fue un tema ideológico? ¿Fue por la exclusión de cooperativas ligadas a Grabois? ¿Fue por crear un nuevo esquema de administración del negocio?
Porque lo lindo de ser un trapito, dicen, que esa actividad puede generar ingresos diarios que oscilan entre 40 y 80 mil pesos por persona, dependiendo de la época del año que manejaban organizaciones como el MTEP o la CTEP, estructuras históricamente asociadas a Grabois.
Mayra Mendoza, intendente de Quilmes en uso de licencia y una de las dirigentes más cercanas a La Cámpora, defendió la ordenanza como parte de un proceso más amplio de regularización del espacio público, similar al que ya se aplicó en la recolección informal de residuos y en la erradicación de la tracción a sangre.
Juan Grabois acusó a la intendente de habilitar una "represión" y de avanzar en una "privatización amañada", mientras desde el municipio respondieron que los manifestantes intentaron ingresar por la fuerza al edificio comunal y arrojaron piedras contra trabajadores y efectivos.
La figura de Grabois vuelve a quedar tambaleando. Recordemos que llegó al Congreso por decisión directa de Cristina Fernández de Kirchner, pese a las resistencias internas. Porque la relación con gobernadores, intendentes y sectores tradicionales del PJ es frágil. Su vínculo con Axel Kicillof es distante, y su discurso de autonomía convive con una dependencia política evidente de la estructura kirchnerista. Además, salió del plano institucional y llevó la disputa a las redes sociales.
Posteó en X: "Lamentable la intendencia de Quilmes habilitando junto a la bonaerense la represión de militantes y trabajadores por una protesta social mientras tratan en el Concejo Deliberante la privatización amañada del estacionamiento medido". En el mismo mensaje, desligó su postura de la interna camporista, pero endureció el tono al señalar que "pegarle a los laburantes dos días antes de Navidad es de garca, lo haga quien lo haga".
Desde un audio "privado", Mayra Mendoza le contestó. "No voy a caer en la psicopateada que estás intentando hacer, no sé desde qué lugar y en qué posición te creés que estás vos sobre el resto para tratarnos así. A veces dudo de cuál es tu conducción y qué es lo que verdaderamente representás.
Cristina se sacude en el Otamendi. Los dirigentes se enfrentan en público. No se si sabe, o si le interesa, porque está tapada en problemas, pero tuvo que venir a Cruz del Eje un dirigente peronista de otro lado a traer el busto de Evita que aquí, en Cruz del Eje, llevaba bastante tiempo vandalizado, y el monolito lucía huerfanito. Ningún peronista local movió un músculo.
¿Qué pasa en el peronismo?
Y ya que estamos en Córdoba, varios dirigentes del PJ local están molestos por las declaraciones de Olga Riutort, donde habla muy mal de la gestión del Intendente Daniel Passerini. Hay concejales que hasta la trataron de desubicada. También puede ser que atacando a Passerini, intente dañar a Alejandra Vigo, otra de las mujeres fuertes, del PJ.
Hasta pasacalles había, ironizando sobre la decisión de Natalia De la Sota de abrirse, de probar suerte sola, ¿recuerdan?, antes de las elecciones las otra mujeres la saludaban con un "Gracias, Natalia". Mas que editorial, esto parece un chisme de peluquería.
Porque no debemos olvidarnos que Olga Riutort, volvió a ser parte del oficialismo cordobés después de 18 años. Con Alejandra Vigo se habían abrazado y se sacaron más de mil fotos juntas, como para ir olvidando viejas enemistades. Bah, vendiendo que olvidaban.
Lo que nos vendían como algo bueno, tenía una pronta fecha de vencimiento: "Yo tengo memoria y no me olvido que Schiaretti jugó para Macri". "No renuncio a que el peronismo se organice en función a un cambio generacional y atendiendo los nuevos paradigmas tecnológicos. Yo creo que, si Kicillof gana, se acaba la etapa del kirchnerismo como la conocemos y se abre otra cosa", dijo Riutort. Todos se miraban asombrados.
¿Quién le vio algo de peronista a Kicillof?
Y a Olguita, la suegra de Siciliano, ¿para qué la invitan si saben cómo se pone?
El debate interno del peronismo pasa porque no tiene nuevos lideres. Esto es a nivel nacional. Y por cierto, todo territorio parece hostil, para aquel que asome como tal. Para Rosario Ayerdi de Perfil, en los pasillos partidarios, la definición de lo que se viene es: "tiempo de depredadores". En los próximos meses quien quiera ser líder deberá empezar a asomar. Allí, el mayor desafío será sobrevivir a los cruces internos y externos como recibimiento de una campaña de destrucción.
Para recuperar el poder, en el peronismo entendieron que deben recuperar el diálogo con el votante al que dejaron de escuchar hace tiempo. Pero todo apunta a que no van a escuchar a nadie sino que: "Va a ganar el que mejor sepa destruir al otro".
Falta un ring como el de Titanes, que pase el hombre de la barra de hielo, que el árbitro se llame William Boo y se haga odiar por todos. La velada de lucha libre la completan los siguientes dirigentes: Mayra Vs. Grabois. Olga Vs. Vigo. Máximo Vs. Kicillof. Capitanich Vs. Massa. Y la lista sigue.
Porque a pesar de la ironía de comparar esta tragedia con Titanes en el ring, y raspando la olla de la realidad, vemos una batalla de egos. A nadie, pero a nadie le ha interesado el pueblo, Pichetto cobra casi 6 palitos y quiere aumento, Mayans pesca en río revuelto, y entre todos se quedaron sin relato público, como ese de la Salud pública.
¡Que aguante el Otamendi público!
¿Y la coherencia?
¡Ah! Eso es otra historia.

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