PARA RECUPERAR LA CONFIANZA PERDIDA

EDITORIAL

Patriotismo o pragmatismo

Por Walter R. Quinteros

La consultora Zuban Córdoba, dio a conocer un informe donde confirma los rumores y humores en la gente, el gobierno de Javier Milei perdió centralidad política. En esto influyen: el deterioro económico, las revelaciones del Caso Spagnuolo y la difusión de los audios de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad. El sondeo, que fue publicado por la Revista Noticias, muestra que más del 60% de la población evalúa negativamente al gobierno y que la figura de Karina Milei roza un 70% de rechazo, tal cual ya lo habíamos anticipado.

El informe nos muestra que los números son demoledores, 7 de cada 10 argentinos creen que el oficialismo perdió las elecciones en la provincia de Buenos Aires por la combinación de corrupción y crisis económica, aunque no alude a la debilidad de sus candidatos.

El estudio revela que el 68,6% de los consultados cree que el gobierno quedó más débil tras conocerse los audios, y un 34% de los votantes libertarios admite haber cambiado su sufragio por la corrupción que salpica a Karina Milei y a los hermanos Menem. 

No hace falta ser tan necio para que siempre la sociedad nos recalque estos aspectos que muchos analistas supimos señalar: Nunca hay que subestimar las denuncias ni proteger a los implicados. El 60% de los encuestados señala que Milei debería haber pedido la renuncia de su hermana y de los Menem. Al sostenerlos, el presidente envió una señal contradictoria a su propio electorado, que esperaba de él lo que nunca obtuvo de los gobiernos anteriores, coherencia entre el discurso de transparencia y la práctica de gobierno. Si no cambia algunas cosas, es muy probable que se encuentre con un escenario adverso para octubre, ya que el informe estima que un 57% de los consultados afirma que votará para castigar a Milei, contra apenas un 33% que busca premiarlo. 

En esto siempre hay que anteponer el valor de la palabra empeñada. Recordemos que Javier Milei construyó su figura sobre la promesa de ser “distinto”, de combatir a la “casta” y de gobernar sin privilegios. Pero la revelación de que su círculo íntimo participó de presuntas maniobras espurias lo colocó en el mismo plano que sus antecesores. Eso, indudablemente lleva al electorado a pronunciarse por la pérdida de confianza.

Para cerrar

Si bien en anteriores editoriales publicados en este medio, coincido con algunas consultoras en muchos ítems, no hay que dejar pasar por alto una estimación generalizada. El gobierno debe sacrificar piezas claves de su mesa chica, porque esa persistencia de mantener una estructura nepótica e ineficaz, lo conducirá a nuevas derrotas electorales. 

Llámese patriotismo o pragmatismo.








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