OPINIÓN
Las dilatadas tensiones de estos años hicieron que enero y febrero, en otras épocas meses marcados por un soporífero clima de siesta, tengan ahora una temperatura política similar a la de los veranos de nuestra región
Por Sergio Schneider
CHACO-. Los asuntos del poder, el avance de proyectos controversiales y la apertura de algunos debates ruidosos le arrojan ramas secas al fogón.
A nivel nacional, la discusión de la reforma laboral en el Congreso, las nuevas pruebas de alineamiento con los Estados Unidos e incluso las diatribas sobre el costo de los productos textiles argentinos activaron las discusiones de siempre. En la provincia, las restricciones presupuestarias y sus consecuencias calientan un caldo que podría burbujear en marzo.
Billetera bonsai
En ese escenario, la administración de Leandro Zdero en el Chaco, paga los costos que le surgen a cualquier gobierno que tiene que administrar con billetera corta una jurisdicción cargada de necesidades. Si las demandas superan a los recursos disponibles para atenderlas, la insatisfacción es inevitable. El único margen relativo de maniobra es poder elegir a quiénes dejar enojados y a quiénes medianamente conformes. Cuanto más incendiadas estén las cuentas de la caja, más voluminoso será el primer grupo y menos significativo el segundo.
Las señales más objetivas del impacto de esa realidad en la salud política del gobierno fueron, probablemente, las elecciones del año pasado. Tanto en las provinciales de mayo como en las nacionales de octubre las boletas de Zdero triunfaron, pero con caudales que no mostraron un crecimiento (sino más bien un tenue retroceso) con relación a la victoria épica de 2023 que le permitió al radicalismo volver al poder tras 16 años de gestiones peronistas.
A la par, el ranking de imagen de los gobernadores de las 24 provincias, que difunde mes a mes la Consultora CB, mostró a partir del último trimestre de 2025 un descenso progresivo del posicionamiento de Zdero. El chaqueño, que había sido el tercer mandatario con mayor nivel de aprobación ciudadana en el sondeo de abril del año anterior, con 60,7% de imagen positiva y 36,6% de negativa, bajó al cuarto lugar en noviembre, al octavo en diciembre y al decimosegundo en este febrero. Según CB, su imagen positiva decreció, pero se mantiene por encima de 50%. La consultora mide una aprobación de 52,5% y una mirada crítica de 44,6% por parte de los encuestados.
Humores
No hay manera de saber si una encuesta es una fotografía fiel del ánimo social, pero si diéramos por acertados los datos de CB no sería difícil encontrarles una explicación. Por ejemplo, un motivo importante para creer en un retroceso del crédito del gobierno es el anuncio, a mediados de 2025, del congelamiento de los salarios del sector público hasta nuevo aviso. El Chaco tiene la tasa más alta del NEA en cuando a la relación entre la cantidad de agentes estatales y la población total del distrito. El Estado provincial tiene 75.000 empleados activos y los estatales pasivos que cobran haberes del Insssep ya se aproximan a ser 50.000. Si consideramos que cada una de esas personas tiene un entorno familiar que también está atento a la cuestión salarial pública, se puede entender la magnitud de la repercusión que cualquier medida sobre esta temática tiene.
El Insssep, a la vez, también viene siendo objeto de ajustes que pretenden reducir el gasto de su obra social, que abarca nada menos que a 265.000 afiliados. Disconforme con la gestión de Irene Dumrauf, primera titular del Instituto en la gestión actual, Zdero puso allí en diciembre a Rafael Meneses, y sus medidas, previsiblemente, levantaron críticas y protestas. Aunque el nuevo presidente explica que lo que intenta es darle realismo a las coberturas que ofrece el organismo, los cambios irritan a una población que estaba habituada a un abanico de prestaciones muy amplio. Las condiciones actuales, por muy justificadas que puedan estar (bastaría ver costos de cuotas y prestaciones disponibles de cualquier obra social privada para entender cuál es hoy la realidad del mercado de la salud) conmueven cuando afectan casos personales de alta sensibilidad. Y eso también desgasta políticamente.
Algo de la misma índole sucede con el estratégico (en términos electorales) sector docente, que vio suspendida la cláusula "gatillo" que le permitía compensar en cada ejercicio las diferencias negativas entre incrementos salariales e índices de inflación. Los maestros y profesores son 40.000 almas.
Fuera del sector público, el ajuste mileísta también se siente, con una recomposición de los salarios privados que fue módica en 2025 con respecto a 2024 pero por tratarse de una base comparativa muy baja. Si los valores se contrastan con los de 2023, el poder adquisitivo declara un retroceso. También la generación de empleo está empantanada por las condiciones macro, sobre todo en sectores clave como el de la construcción.
Combo
A tono con todo este combo, el consumo, verdadero termómetro de "la micro", no levanta cabeza. En noviembre pasado, el Chaco tuvo la quinta peor caída interanual de ventas en supermercados, con una baja de 9,5%.
Lo que Zdero y los demás gobernadores esperan es que la economía rebote y los ingresos de origen federal se recuperen. Mientras tanto los envíos de coparticipación cayeron un 8% promedio (7% en el caso chaqueño) en enero con respecto a igual mes del año anterior. Los gastos, en cambio, se mantuvieron en alza por una inercia casi imposible de resolver: 91% de lo que erogan las provincias son gastos corrientes, donde a su vez hasta tres cuartas partes de la torta son salarios. El funcionamiento de toda la maquinaria de servicios del Estado también afronta costos crecientes, así como tampoco deja de incrementarse ese verdadero agujero negro que es el déficit de la caja previsional provincial.
La administración marcha por un tramo de ruta amenazante, pese a que el Chaco tiene el cuarto mayor índice de distribución de la coparticipación federal. Eso le permitió, por ejemplo, recibir en enero, por ese concepto, 67.000 millones más que Corrientes, 76.000 millones más que Formosa y 90.000 millones más que Misiones.
La recaudación tributaria provincial, en tanto, tuvo una mejora en 2025 con respecto a 2024, pero los ingresos que se producen vía ATP rondaron históricamente 15% del total de los recursos de origen federal. Hoy están en 16,6%. Es una marca meritoria, pero que poco sirve a los fines de resolver los grandes desafíos que afronta el gobierno en el día a día.
Como en buena parte del país, las buenas noticias tienen que ver con el campo, que atraviesa un momento favorable pero con diversidades. Eso le permitió al Chaco mostrar un incremento en sus exportaciones, aunque la participación total de la provincia en el total de ventas de la Argentina al resto del mundo sigue siendo muy baja (todo el NEA apenas supera 1% de las exportaciones nacionales).
La curva
Es una parada dura para Zdero, como para la casi totalidad de los gobernadores, exceptuando a los de provincias ricas que tienen a la coparticipación federal como un ingreso secundario, ya que sus recaudaciones impositivas propias son las que más aportan a la caja. Aquí y en prácticamente todo el resto del Norte argentino eso podría llegar a suceder el día en que las lombrices silben.
El gobernador, además, tiene consigo apenas media Legislatura. Ni siquiera quorum propio. Ni hablar de los dos tercios necesarios para tomar endeudamiento. Y no hay prácticamente diálogo con Jorge Capitanich, el aparentemente interminable jefe del peronismo vernáculo. Más bien, ganas recíprocas de que al otro le vaya lo peor posible.
Paradójicamente, es posible que la mejor carta que tenga hoy Zdero para conservar una imagen positiva mayoritaria y mantener vida la idea de una reelección en 2027 sea la ausencia de renovación en el PJ, que tanto aquí como en el orden nacional sigue sin procesar el nocaut electoral del "23, negándose a una autocrítica real y a la elaboración de una propuesta nueva y creíble para la sociedad.
Marzo podría marcar una escalada en la confrontación política. Es casi un hecho que los gremios docentes convocarán a un paro para el inicio del ciclo escolar y que el resto de los sindicatos estatales elaborarán planes de lucha a tono. La Legislatura será otro territorio en el que el oficialismo tendrá que lidiar con resistencias a los proyectos del Ejecutivo y la aparición constante de iniciativas dirigidas a incrementar el gasto.
Este 2026 es la curva final hacia un 2027 en el que todo estará nuevamente en juego. Los datos de color local son interesantes, pero es probable que lo realmente definitorio sea lo que suceda con el plan económico de Milei y, sobre todo, con qué tanto la gente lo perciba como herramienta para una mejora concreta en sus andares cotidianos. En esa cornisa se definirá casi todo lo que ocurrirá dentro de un año y medio.
NORTE Chaco
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