OTRO LADRILLO MÁS EN EL MURO

 OPINIÓN

Creo que ya nada queda por escribir sobre el tema, pero quiero aportar algo

Por Walter R. Quinteros

Los rumores estúpidos, divulgado por algunas personas de escasísimo nivel cultural, que son "usados" por su fama o popularidad para ensuciarnos, desprestigiarnos con una falsedad absoluta, señalando que somos un país racista, ya me tienen cansado. 

Esa campaña basada en falsedades, que descontextualizan nuestra historia, aplicando métodos conocidos y que algunos llamamos "picacerebros", puedo advertir que todavía lo usan algunas organizaciones internacionales para perjudicar a otras naciones. Para ellos todo vale.

Esta "aplicación de criterios desestabilizantes" ya viene escrito en un manual, y surge efecto cuando tenemos que salir a desnudar esas mentiras, a explicar cuál es nuestra realidad. Ocurre con el chisme del barrio, cuando nos ponen un sobrenombre y andamos con el sello estampado en la frente. Salir a decir que esto no es así, es lo mismo que llevar este tema a polemizar en redes sociales. Peor.

Utilizaron el Campeonato Mundial de Fútbol, usaron "estrellas" del espectáculo que por dinero bailan, actúan, cantan, hacen cochinadas y cosas así, que ignoran incluso dónde queda Argentina, desconociendo nuestra cultura e idiosincrasia, y actuando como los  títeres que son.

Quiénes inducen a los "pococerebro" a hablar que nosotros somos racistas, carecen de ética y de moral. Son ruines colonialistas. Mucho se ha escrito y he escrito sobre esto. Cuando afirmo y me hago cargo de lo que escribo, que estas porquerías habladoras no tienen ética ni moral, es porque todo el mundo sabe que sus países crecieron históricamente gracias a la colonización, y al comercio de esclavos.  Que explotaron económicamente a las poblaciones nativas tanto de Asia, como de África y América Latina. Son países que ignoraron los derechos humanos durante siglos, y que hoy se creen más papistas que el papa.

No tienen ética ni moral, son organizaciones que no ayudaron nunca ningún proceso de reparación, estabilización, o de integración a los países que explotaron. Y nunca se rersponsabilizaron de nada.

El manual para la aplicación de criterios desestabilizantes, lo vemos a diario, lo leemos a diario, lo escuchamos a diario. Lo vociferan periodistas sin pauta. Y los que se hacen los periodistas también. Una muestra, una sola de aquí, de mi pago, de la cual fui protagonista, les dejo como ejemplo

—"¡Auxilio, auxilio! ¡Va a explotar todo, Milei quiere que las abuelitas se bajen del coche y ellas solas le pongan nafta al auto, auxilio!"  -Sonrío-.

—Hola, ¿Qué pasa?

—¡Milei está loco, va a dejar sin playeros las estaciones de servicio, auxilio!

—¿Y qué hacen tantas abuelitas entre las góndolas, buscando precios solitas, y que después pagan solitas porque no hay línea de cajas y luego levantan el baúl del auto, cargan el carrito del supermecado y salen solitas? ¿Y cómo es que se desenvuelven solitas en el cajero del banco, sin llevar a los hijos para que no la desvalijen por problemas que no saben resolver los de esta generación y ellas si? Conozco una abuelita que hasta le hace mantenimiento a su auto y sabe perfectamente cambiar los neumáticos...

El que gritaba auxilio se calló la boca. Y siguió buscando argumentos en el manual: ¡Pero Milei está loco!  Entonces le respondí, ¡Adiós estimado doctor especializado en psiquiatría! ¡Qué manera de haber licenciados en todo por aquí!

Sobre esto se ha escrito demasiado, hay argumentos maravillosos. Notas y relatos en defensa de nuestra forma de ser y de nuestra historia que nos llena de admiración. Infaltables bromas que nos hacen llorar de risa.

Pero vuelvo sobre lo mismo. 

¿Quién se atribuye el poder divino de decirnos racistas a nosotros?

Aquí viene lo más lindo de este escrito

A nosotros los cruzdelejeños nativos y por opción, nos gustan los poemas. Damos fe que los poemas son cosas ciertas. Hasta hay en esta ciudad, un monumento alusivo a un poema.

Y tenemos una avenida que le llamamos calle, "la José Hernández", le decimos, el que escribió en 1872 otro poema, el más leído después de La Biblia, se llama El Gaucho Martín Fierro (1872). Aquí encontramos un juego de palabras. Veamos:

El gaucho Martín Fierro llega a un baile, borracho y con ganas de pelear. Bien ahí.

Al ver llegar a una pareja de morenos al lugar, aprovecha para insultar a la mujer intercalando la palabra "vaca" de manera intencional: 

—"Al ver llegar la morena 
que no hacía caso de naides, 
le dije con la mamúa: 
Va...ca... yendo gente al baile". 

Pero pasó que la señora morena entendió perfectamente el insulto y le respondió al gaucho:

—"Más vaca será su madre"

Tres cosas nos quedan por hacer: 

Primero, buscar un empresario que haga un monumento en la avenida José Hernández con esta escena épica de la pelea entre el gaucho Martín Fierro y el moreno que quiere salvar el honor de su pareja. Ya que estamos en esa onda de venerar poemas.

Segundo: Tener comprensión de texto. A saber; quién es el que dice algo y por qué lo dice. Veremos que en este caso, Martín Fierro no la llama "negra", sino "excedida en peso", lo que da lugar a interpretar que de racismo no hay absolutamente nada.

Tercero: Siempre tener en claro que el "manual de aplicación de criterios desestabilizantes", fue creado para aquellos ilustres de mente obtusa quw hablan sin saber. 

Así somos.

Me encanta ser argentino.





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