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El viernes 8 de mayo se realizó una nueva inspección ocular en el lugar donde fue hallado el cuerpo sin vida de Cecilia Gisela Basaldúa, asesinada en Capilla del Monte en abril de 2020
Por María Eugenia Marengo
La medida fue ordenada por la fiscal de Instrucción Multifuero de Cruz del Eje, Sabrina Ardiles, quien encabeza la nueva etapa de la investigación judicial tras años de cuestionamientos a la instrucción original.
La diligencia, estuvo integrada por la fiscal Ardiles, la instructora Silvia Rivero, el abogado querellante por la subsecretaría de Derechos Humanos, Gerardo Battistón, personal especializado de Fotografía Legal, Planimetría Legal y Producción Audiovisual de Policía Judicial de Córdoba, Policía Científica de Cruz del Eje, Patrulla Rural, DUAR y Bomberos de la Policía de la Provincia de Córdoba. Se buscó reconstruir los últimos movimientos de Cecilia en Capilla del Monte, a partir de registros técnicos y contrastar los recorridos con las declaraciones testimoniales incorporadas en la causa.
Gerardo Battistón explicó que la inspección estuvo centrada en verificar tiempos, trayectos y posibilidades reales de desplazamiento en la zona donde apareció el cuerpo. “Lo que se hizo es hacer el recorrido que supuestamente hizo durante las últimas horas que estuvo con vida, lo que describen las últimas personas que dicen haber visto a Cecilia”, detalló.
Desde el Ministerio Público Fiscal expresaron que la medida fue ordenada a partir de nuevas constancias incorporadas a la causa y distintos elementos colectados durante la investigación, “en función de los cuales la Fiscalía dispuso la realización de un relevamiento integral ‘in situ’ del sector donde fue encontrado el cuerpo sin vida”.
El recorrido comenzó “desde la casa de Diagonal Buenos Aires -de Mario Mainardi, la última persona que la alojó- hasta Los Tres Puentes” -dijo Battistón- y continuó por distintos sectores del río y se regresó por el Hotel Principado, con el objetivo de “contrastarlo con lo que habían declarado los testigos, para ver si las ubicaciones y los tiempos daban”, agregó.
Luego, la comitiva judicial realizó un segundo trayecto: desde el campo que alquilaba Walter Luna hasta el lugar exacto donde fue hallado el cuerpo de Cecilia el 25 de abril de 2020. La intención, señaló el abogado, fue reconstruir “de la manera más fiel posible” el camino que habría realizado el hijastro de Luna, León González, al momento del hallazgo.
La inspección demandó casi dos horas de recorrido en una geografía compleja. “Estuvimos una hora cincuenta y cinco”, indicó Battistón, y explicó que el tiempo estuvo condicionado por las características del terreno: “hubo que cruzar el río un par de veces”.
La reconstrucción realizada este 8 de mayo retoma buena parte de las preguntas que ya habían aparecido durante la inspección ocular encabezada en agosto de 2024, por el entonces fiscal Nelson Lingua. En aquella oportunidad, el recorrido había comenzado en el camping Los Mogotes, atravesado el río Dolores, el campo que alquilaba Walter Luna, la zona de la ruta 38, la vivienda de Mario Mainardi, el Hotel Principado y el sector de los Tres Puentes donde apareció la mochila de Cecilia.
Esta nueva inspección se realizó en un escenario distinto al de la diligencia efectuada en 2024. Battistón expresó que parte del terreno fue modificado recientemente: “la primera parte del campo ha sido vendida, hay una persona que está haciendo varias mejoras, y hay una parte que antes era un monte casi cerrado, con una huella nada más, y ha abierto como un callejón”.
Esas modificaciones incidieron en la accesibilidad del recorrido. “Los primeros 150 metros los hicimos muy rápido. Y después hubo una parte en la que estaba muy cerrado y la evitamos bajando por otro lado, que seguramente fue un poquito más rápido”, agregó.
Caminar el territorio para desmontar la primera investigación
Uno de los puntos centrales que volvió a surgir durante la reconstrucción es la dificultad para acceder al lugar donde apareció el cuerpo sin conocer previamente el terreno. Durante la inspección realizada en el año 2024, las querellas ya habían planteado dudas sobre la hipótesis sostenida originalmente por la fiscal Paula Kelm, quien afirmaba que Cecilia había llegado sola hasta ese sitio.
Consultado nuevamente sobre esa posibilidad, el abogado fue muy claro al afirmar que, “por ese camino puede ir una persona que lo conozca únicamente”. También remarcó que para alguien ajeno a la zona, “la única alternativa es que haya ido por el río”. En relación a lo que pudo haber analizado la fiscal, Battistón advierte reserva al respecto, pero supone que al menos tiene experiencia en el territorio, ya que Sabrina Ardiles es nacida y criada en Capilla del Monte, “así que tiene una idea de lo que es caminar la montaña”.
La observación vuelve a poner en discusión una de las hipótesis centrales de la primera investigación judicial, encabezada por Paula Kelm, cuya actuación fue fuertemente cuestionada por irregularidades y omisiones en la producción de pruebas.
En paralelo, la causa continúa avanzando con nuevas declaraciones testimoniales. Battistón aseguró que desde que Ardiles asumió la investigación “han sido numerosos” los testimonios incorporados al expediente. “Primero se empezaron a citar todos los mismos de nuevo, y a partir de eso surgieron otros testigos”, explicó.
El abogado señaló además que muchas personas nunca habían sido formalmente incorporadas a la causa durante la primera instrucción. “Advertimos que había varios vecinos que no habían declarado. Algunos habían sido entrevistados por la policía en la calle y no habían sido llevados a la fiscalía, y otros nunca habían sido entrevistados”, sostuvo.
Otro de los ejes que actualmente investiga la fiscalía es la situación del cuerpo de Cecilia, luego de conocerse que había sido trasladado y enterrado en el cementerio San Vicente de Córdoba sin el consentimiento de la familia.
Sobre este punto, Battistón dijo que antes de ordenar la exhumación, la fiscal Ardiles solicitó distintas medidas. “Pidió una serie de informes al cementerio, al Instituto de Medicina Forense y a la Dirección de Investigaciones Operativas”.
Una vez reunida esa documentación, la fiscalía avanzaría con la exhumación “a los fines de constatar que efectivamente sea el cuerpo de Cecilia y ordenar el traslado”.
A seis años del femicidio, la nueva etapa de la causa busca revisar procedimientos, reconstruir trayectos y recuperar testimonios que no fueron tenidos en cuenta en la investigación original. Mientras que desde el recorrido realizado, se vuelve a poner en evidencia la dudosa hipótesis judicial de que Cecilia habría llegado por sus propios medios a un lugar de difícil acceso.
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