ORDENAR LA SIDE CON MANUAL DE PROCEDIMIENTOS

INFORME

La desprofesionalización de un área tan sensible como la Inteligencia Estatal, debilita las estructuras defensivas, vulnera la seguridad y admite la viabilidad de un atentado

Por Rubén Lasagno 

Las fuentes que hemos consultado a nivel gubernamental y de la propia Secretaría de Inteligencia del Estado indica que el gobierno de Milei ha optado por una “profesionalización técnica y contable” de la estructura, más que una basada en cuadros de inteligencia profesional.

De esta manera en mayo de 2025, se filtró un documento secreto de 170 páginas denominado Plan de Inteligencia Nacional (PIN). Este es el primer indicio de un intento de “ordenar” la SIDE mediante un manual de procedimientos.

Si bien establece como prioridades la lucha contra el terrorismo (foco en Irán/Hezbollah), el crimen organizado y el monitoreo de recursos estratégicos, nada de esto es nuevo, antes existía lo que se denominaba PGR (Plan General de Reunión) un “ordenador” y actualizador de órdenes permanente de lo que “se debía buscar” en el mundo del crimen, el terrorismo, el lavado de dinero y el narcotráfico.

Hoy el PIN también incluye cláusulas ambiguas sobre la vigilancia de actores que puedan “erosionar la confianza” en el plan económico, lo que ha sido interpretado por sectores críticos como una vuelta a la politización de la inteligencia bajo la máscara de “seguridad nacional”, una especie de disfraz que le permitiría al gobierno disimular acciones ilegales de Inteligencia interna.

Ninguno de carrera

La mayor crítica a la supuesta profesionalización reside en quiénes toman las decisiones, un hecho que siempre estuvo vinculado a la principal crítica hacia quiénes se hacían cargo del organismo, es la carencia de conocimiento, mucho menos experiencia en Inteligencia Nacional y en la mayoría de los casos legos total en la materia. Actualmente sigue todo igual.

Cristian Auguadra (Secretario de la SIDE desde diciembre de 2025) sucedió a Sergio Neiffert, que sustituyó a Silvestre Sívori, puesto por Milei por consejo de Nicolás Posse.

El perfil de Auguadra no es el de un espía de carrera ni un analista geopolítico; es Contador Público. Su nombramiento responde a la necesidad de Santiago Caputo de tener a alguien con experiencia en auditoría y gestión de riesgos para controlar el flujo de fondos reservados y “limpiar” la estructura de resabios de gestiones previas, pero sin prometer que la hará más eficiente, sino propia; lo de siempre, sacan a los anteriores para controlar ellos mismos.

Diego Kravetz (actual N° 2 de la SIDE), aunque tiene experiencia en seguridad ciudadana (ex jefe de la Policía de la Ciudad), su perfil, como todos sus antecesores, es marcadamente político. Su rol es coordinar la operatividad con las fuerzas de seguridad federales; puede ser intuitivo, pero de ahí a que sea un eficiente hombre de Icia, lo separa una distancia como la que hay entre la tierra y marte.

Este gobierno ha intentado atraer a especialistas en Ciberinteligencia (la nueva AFC), contratando perfiles técnicos jóvenes del sector privado para tareas de interceptación y seguridad digital, alejándose del modelo de “agente de calle” tradicional. La creencia de que todo se puede resolver desde un escritorio es un bloqueo mental que tienen quienes, precisamente, no saben cómo funciona la Inteligencia en el mundo. El aspecto técnico resuelve problema pero no sustituye el factor humano que por naturaleza propia de la actividad, no se puede excluir ni minimizar.

Desde hace cuatro días, el 28 de febrero de 2026 y tras la escalada bélica entre EE. UU., Israel e Irán, el gobierno de Javier Milei ha elevado el nivel de seguridad nacional a “Alto”. Esta decisión ha activado protocolos específicos en las fronteras bajo una lógica de lo que se denomina “defensa proactiva“.

Las medidas actuales se centran en tres pilares operativos coordinados por el Ministerio de Seguridad, la Dirección Nacional de Migraciones y la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) y ellos a grandes rasgos son: la trazabilidad y los filtros de identidad, la vigilancia en puntos críticos y la focalización en zonas “calientes” de frontera, como puede ser la Triple Frontera u otros lugares de fácil acceso al país.

Buenas ideas, mala implementación

Básicamente las fuentes nos aseguran que se ha implementado un sistema unificado para que Migraciones contraste de forma inmediata los datos de cada pasajero con las bases de la SIDE e Interpol. Esto busca detectar a los 13 individuos vinculados a la Fuerza Quds que fueron incluidos en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo (RePET) en enero de 2026.

Se están auditando perfiles de viajeros provenientes de zonas de tránsito conflictivas o que hayan realizado escalas en países señalados como facilitadores logísticos de grupos pro-iraníes, como respuesta a las alertas tempranas que desarrolla el programa.

Se habría ordenado el refuerzo y la presencia de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y Prefectura Naval en las zonas de embarque y depósitos de carga. La atención no solo está en las personas, sino en el ingreso y egreso de mercaderías, bajo la sospecha de posibles envíos de materiales sensibles.

El plan incluye mayor patrullaje en nodos logísticos clave que conectan las fronteras con los grandes centros urbanos, considerados “objetivos sensibles” por el Poder Ejecutivo.

En los últimos días el gobierno habría intensificado la vigilancia en el área de Puerto Iguazú, históricamente bajo la lupa por la presencia de redes de financiamiento de Hezbollah. Aquí, el refuerzo incluye tecnología de monitoreo térmico y drones.

Gendarmería Nacional ha recibido instrucciones de compartir información táctica minuto a minuto con las fuerzas de seguridad de Brasil y Paraguay para sellar pasos clandestinos que podrían ser utilizados para el ingreso de células operativas.

A pesar de todo esto que ha instrumentado el gobierno, el sistema de Inteligencia oficial no detectó que un avión de la AFA iba a Venezuela que tiene los vuelos desde argentina practicamente cancelados, llegó, cargó al gendarme detenido por Maduro y volvió al país, enterándose el gobierno una hora antes de que el jet privado tocara pista en Ezeiza. Una vergúenza.

La parte medular, no está

¿Todo esto alcanza?, no; se necesita profesionalización de los cuadros operativos, analistas de situación y personal capacitado en organismo de Inteligencia de países desarrollados que tengan un esquema integral de Inteligencia que persiga el delito, observe, analice y se adelante a los hechos, no que esté habilitado para detener personas como el sistema de Inteligencia estatal creado por Milei, sin tener en cuenta (producto del desconocimiento supino al que hacemos referencia) que el arte de la inteligencia es ser, no parecer.

Cualquier función (y mucho menos la de policía) es absolutamente extraña a la función profesional de un agente de Inteligencia, pues esa probable exposición hace que automáticamente ese sujeto sea erradicado del organismo, porque ha vulnerado la condición principal de todo agente: la invisibilidad social, el anonimato y el bajo perfil que tiene como núcleo esta actividad para ser efectiva. Imagínese el lector al periodismo fotografiando a un agente de la SIDE deteniendo a un narcotraficante o un lavador de dinero… insólito, sería el final de esa persona como agente abierto o encubierto.

Hacer de un agente de Inteligencia un policía que puede detener a cualquiera, es improvisar en una materia que el Presidente no tiene idea, los que lo rodean son absolutos ignorantes y por ende, como lo explicamos en párrafos anteriores, producen incongruencias como poner al frente de un organismo tan específico, a los amigos, a economistas, abogados o un ferretero, sin que ello signifique menoscabar ninguna de estas profesiones pero tampoco subestimar un organismo tan técnicamente profesional como una central de inteligencia, donde los pocos que saben deben estar a cargo y los que no están preparados no tienen lugar.

Para cerrar y volviendo al inicio de este informe: en las actuales condiciones internacionales y la indefensión argentina en materia de detección y prevención, posiblemente no en lo inmediato, pero nuestro país vuelve a esta en el radar de los terroristas iraníes, no olvidemos que la “conexión local”, esa lacra antipatriótica que existe en la Argentina, sigue intacta e impune. 

Agencia OPI Santa Cruz


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