EL COGOBIERNO DE LOS HERMANOS MILEI

OPINIÓN

A la Argentina la gobierna Karina Milei, salvo en el área económica, donde tiene el timón el ministro Caputo, mientras el presidente se dedica a viajar por el mundo haciendo de partenaire de Donald Trump

Por
Roberto Azaretto

En los últimos días han sucedido hechos en el país y en el mundo que nos afectan. Los cambios en el gabinete nacional confirmarían a los que en voz baja decían que a la Argentina la gobierna Karina Milei, salvo en el área económica, donde tiene el timón el ministro Caputo mientras el presidente se dedica a predicar por el mundo el credo libertario y sus extravagancias y hacer de partenaire de Donald Trump al punto que difunde en las redes imágenes de los dos disfrazados de libertadores de América.

Oscilamos entre actitudes guarangas e inconducentes como las de Néstor Kirchner en la reunión de presidentes americanos de Mar del Plata de 2005, al rol de partenaire de Milei, junto a los presidentes de los países “bananeros”, de Trump y sus dislates.

Mientras tanto la inflación no cede, el superávit fiscal se sostiene en el ajuste a las jubilaciones, en incumplir con deudas, como la que tiene con la ciudad de Buenos Aires o tener las rutas destruidas.

Desde el sector financiero se conoce que se duplica la morosidad en tarjetas y créditos, en las billeteras virtuales alcanza al 22% y en los comercios de artículos para el hogar ronda el 41%, resultado de las pérdidas de empleo registrado y del deterioro del poder adquisitivo que implica menos venta y recaudación fiscal, que ha caído un 9% afectando la coparticipación federal, principal ingreso de casi todas las provincias, en algunas el 90% de sus presupuestos y que, hay que decirlo, son las mayores responsables del exceso de empleo público innecesario que tuvo lugar desde 2003.

El índice de Irascibilidad social (IDI) que publica la revista digital Seúl muestra una caída por tercer mes consecutivo alcanzando los 14 puntos, siendo el peor resultado sobre el humor de los argentinos desde el inicio de la serie en 2023. El poder adquisitivo de los salarios y el desempleo preocupan a la población y crece el pesimismo sobre el futuro personal y del país.

Decíamos que está claro que gobierna Karina Milei, que lo del “jefe” no era un gesto cariñoso fraterno sino exponer la realidad. El reemplazo de Cúneo Libarona por Mahiques en el ministerio de Justicia lo dejó en claro como también esclareció que la lucha contra la casta era simplemente parafraseando el lenguaje de los más ordinarios de la casta, “para la gilada”.

Cuando gran parte de la información que interesa a la población está relacionada con los escándalos de la AFA y los impresentables que la dirigen, se designa a quien pertenece, junto a su familia, a esa red de funcionarios judiciales, espías, operadores, seudo empresarios, cueveros, que entre otras cosas son los garantes de la impunidad. Es lo que busca el gobierno ante el avance de causas como la de Andis y el caso Libra, que afectan directamente a la diarquía gobernante.

Es escandaloso que en su primera declaración el nuevo ministro afirme que no es prioritario completar las vacantes de la Corte Suprema, cuando son dos sobre cinco sitiales con el pretexto de las trescientas vacantes en la justicia federal sin cubrir desde hace dos años, una mora que muestra el desdén por las instituciones del gobierno. Tal vez no tenga interés en cubrir las vacantes especulando a esperar ampliar su representación en el Senado en los comicios de 2027, pero la experiencia indica que esas especulaciones pueden terminar mal.

También es escandaloso que su primera medida haya sido cesar en el cargo al doctor Daniel Vítolo que se aprestaba a designar veedores en la AFA para verificar los estados contables antes las fundadas sospechas de corrupción, dado los vínculos suyos y de su familia con esos personajes propios de un policial negro que la dirigen. Ni qué hablar del viceministro Santiago Viola, famoso por plantar testigos falsos como defensor de Lázaro Báez.

Hay hechos que afectan la economía de un país más allá de aciertos y errores propios, son las externalidades ya que están fuera del manejo de los funcionarios, como puede ser una sequía, el incremento de las tasas de interés en la Reserva Federal de los Estados Unidos, un conflicto. Un ejemplo fue la suba de los precios del petróleo en 1973, consecuencia de la guerra del Yom Kippur, que provocó el estallido de la inflación en el mundo y en nuestro país concluyó con el ciclo de crecimiento iniciado en 1963.

La guerra con Irán ya incrementa el precio del petróleo, que puede ser una buena noticia porque somos exportadores de crudo, pero a su vez encarece el precio de la Urea, ya que parte la importamos de Qatar, encareciendo los costos de la agricultura nacional como también afecta el precio de los fletes de nuestras exportaciones.

El panelista y predicador elevado por el voto popular a la presidencia deberá reconocer que gobernar es más complejo que decir pavadas e insultos en programas complacientes….

LOS ANDES




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