NO IMPORTABAN LAS CONSECUENCIAS

CULTURA

Sobre esos años en los que aquella gran banda inglesa de blues rock ascendía hacia el éxito



Por J.C. Maraddón

Discurre el documental “Becoming Led Zeppelin”, cuya primera copia fue estrenada como adelanto en el Festival de Venecia en 2021, para recién ser proyectada en salas en el formato IMAX hace pocas semanas. 

En las últimas décadas, ha sido tal la profusión de películas documentales sobre bandas de rock, que se ha abierto directamente una nueva categoría dentro de este género, a la que se ha denominado “rockumental”, para así englobar esa andanada de filmes biográficos de figuras del rocanrol. Quizás la fiebre por esa clase de producciones se deba a que el movimiento gestado alrededor de ese estilo musical ha ido perdiendo fuerza en lo que va del siglo, y por eso se ha desatado la necesidad de dejar constancia de su historia, cuyos orígenes se remontan más de 70 años hacia atrás.

Lo cierto es que al ser tan extensa la nómina de títulos que persiguen el mismo fin, han empezado a generarse perspectivas diferentes en cuanto al tratamiento del tema, que incluyen desde el rescate de material inédito hasta el registro de shows completos, tanto de lo que sucedía en el escenario como de lo que acontecía en la previa y en el backstage. Cada una de estas ramas ha desarrollado características propias, que los directores se avienen a respetar para no desencantar a los fans, quienes en definitiva constituyen el público cautivo al que están destinados estos emprendimientos fílmicos.

Pero tal vez la mayor novedad que ofrece por estos días el rubro sea la de capturar no una carrera completa con lujo de detalles, sino determinado periodo dentro de una trayectoria, que por su trascendencia posterior resulta apto para ser inmortalizado en una obra audiovisual. El rescate de las cintas que testimonian la grabación de “Let It Be” por parte de los Beatles, por ejemplo, es una muestra de este renovado interés que pone la lupa, esta vez, sobre una de las últimas ocasiones en que los Fabulosos Cuatro compartieron un estudio, antes de que el grupo se disolviera en 1970.

Al tratarse de uno de los nombres más relevantes de la música contemporánea occidental, ese material se hizo acreedor de una versión como serie, para extenderse en su repaso por momentos claves en los que se materializaba la creación de algunas de las canciones que hoy revisten el carácter de clásicos. Pero en otros casos, ese propósito puede encuadrarse dentro de la duración de un largometraje, donde las imágenes de archivo están acompañadas por testimonios de los protagonistas, ya sean obtenidos de antiguas entrevistas o de declaraciones tomadas en exclusiva para esta realización, que enfoca su contenido sobre un lapso en particular.

Cuando el ingeniero de sonido Glyn Johns se acomodó en la cabina para operar la grabación de “Let It Be” de los Beatles, venía de hacer idéntico trabajo en el disco debut de Led Zeppelin, registrado a fines de 1968. Sobre esos años en los que la banda inglesa de hard rock ascendía inexorablemente hacia el éxito, discurre el documental “Becoming Led Zeppelin”, cuya primera copia fue estrenada como adelanto en el Festival de Venecia en 2021, para recién ser proyectada en salas en el formato IMAX hace algunas semanas, aunque sus funciones fueron escasas y sólo convocaron la atención de los más acérrimos seguidores.

El director Bernard MacMahon se esfuerza allí en reconstruir al detalle cómo fue que Jimmy Page, John Paul Jones, John Bonham y Robert Plant llegaron a juntarse para conformar Led Zeppelin, banda a la que la posteridad se encargaría de consagrar como una de las más grandes formaciones rockeras de todos los tiempos. Ahora que el rock languidece, ver (y escuchar a todo volumen) este filme nos traslada a esa era en que el género era un fenómeno floreciente, en cuyo seno se cobijaban músicos capaces de entregarse a su propia idea de cómo hacer música, sin preocuparse por las consecuencias.

(Alfil)



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