SOCIEDAD
El turismo argentino "la va a pasar mal"
Por Damián di Pace

El nuevo panorama económico tras las elecciones en Brasil encendió las alarmas en el sector turístico argentino. La rápida depreciación del real —que trepó hasta los 5,60 por dólar— abarata de forma inmediata los costos para viajar o consumir en el país vecino, mientras que encarece en términos relativos la oferta turística de la Argentina frente a su principal socio regional.
El impacto sobre el Tipo de Cambio Real Multilateral, donde Brasil representa un 31% de la competitividad cambiaria argentina, modifica en cuestión de horas la relación de precios bilaterales, dejando un balance adverso para la actividad turística y receptiva local.
Brecha cambiaria y desventaja competitiva
El ajuste en la cotización de la divisa brasileña genera dos efectos directos sobre el flujo turístico entre ambos países:
Argentina más cara en dólares: ante un real más débil, los costos de alojamiento, gastronomía y servicios en la Argentina resultan menos competitivos para los visitantes procedentes de Brasil.
Encarecimiento relativo del destino local: para los residentes argentinos, viajar a Brasil se vuelve económicamente más accesible en comparación con los destinos nacionales, amenazando con resentir la temporada y el consumo interno.
Un impacto integrado al escenario comercial
El deterioro en el frente turístico se enmarca en un contexto de turbulencia financiera generalizada tras los comicios en el socio mayoritario del Mercosur.
La jornada bursátil dejó fuertes caídas en la Bolsa de San Pablo (de hasta el 17%), una tasa de interés cercana al 14% en Brasil y retrocesos pronunciados en las acciones de grandes firmas de la región como Mercado Libre (-10%), Petrobras (-17,1%) y Bradesco (-31,5%).
Con una deuda pública brasileña cercana al 83% del PBI y un déficit fiscal del 9,4%, el nuevo escenario cambiario impone un desafío inmediato para la competitividad del turismo y el comercio exterior argentino.
Cadena 3
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