MALVINAS: LA SOBERANÍA INTERRUMPIDA DESDE 1833

EDITORIAL

Tenemos todas las razones para reclamarlas

Por Walter R. Quinteros

Leyendo a Alejo Schapire me quedo con una frase que emplea en su nota que publicamos hoy: "sin disparar un solo tiro, queda la batalla cultural".

Las ideas que lanza Alejo Schapire no están lejos de las charlas de una mesa de bar. En conversación con los integrantes de la Redacción Córdoba me reclamaban eso: "nunca escribiste algo profundo sobre este tema". Bueno, ahí alguito va.

Mucho se ha escrito sobre la guerra de 1982, hay muy poco para agregar. Pasemos al marco de las razones históricas, jurídicas y a las acciones diplomáticas.

El antecedente histórico data que el 3 de enero de 1833 fuerzas británicas ocuparon las islas Malvinas y desalojaron por la fuerza a las autoridades y a parte de la población argentina establecida allí. Entonces comienzan los reclamos diplomáticos para la restitución de los territorios. Desde aquellos años, la posición argentina se mantiene vigente, siendo incorporada al marco jurídico de la Nación.

Nuestro reclamo no es solo por las islas Malvinas, se reclama también las islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Son nuestras razones históricas y jurídicas y diplomáticas, porque la soberanía sobre esos territorios fue interrumpido por la usurpación británica.

En la historia de los reclamos, hay uno para resaltar, el de 1965. En aquella oportunidad, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobaba la Resolución 2065 que reconocía la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido y exhortaba a ambos Estados a iniciar negociaciones para alcanzar una solución pacífica. Posteriormente, distintas resoluciones de las Naciones Unidas reiteraron la necesidad de avanzar mediante el diálogo. 

Argentina siempre recibió expresiones de respaldo internacionales, como la Organización de los Estados Americanos, el Grupo de los 77, incluso China y dicho planteo se encuentra ahora en el Knéset (senado) de Israel. 

Las medidas implementadas por el gobierno de Javier Milei tienen fundamentos históricos, jurídicos y diplomáticos que ponen de relieve una política destinada a preservar los recursos naturales de la plataforma continental. Y tales medidas, hay que reconocer, entraron en las agendas de conversación en los planos internacionales, y nos toca profundamente en nuestra identidad nacional argentina. 

Objetivo permanente e irrenunciable

Es que la importancia de esta cuestión está expresamente reconocida por la Constitución Nacional. Veamos: la Disposición Transitoria Primera establece que la Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes. Asimismo, determina que la recuperación de esos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía constituyen un objetivo permanente e irrenunciable, siempre de acuerdo con el derecho internacional y respetando el modo de vida de sus habitatantes. Al efecto, debemos consultar la página correspondiente del Senado de la Nación. Aunque tengamos senadores que parecen desconocerla.

El gobierno, dentro de sus capacidades, avanzó contra empresas y sus directivos que se encuentran vinculados con la exploración y explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, Para eso, ha presentando las respecivas denuncias penales, porque los denunciados no cuentan con la autorización de las autoridades nacionales. Es decir que se trata de simples usurpadores y ladrones. 

Algunos vecinos tienen un perro guardián en su patio

Por caso, ayer el presidente Javier Milei, instruyó formalmente al ministro de Economía, Luis Caputo, para que priorice el financiamiento de la Base Naval Integrada de Ushuaia dentro del Presupuesto 2027. Con la cadena suelta, el firulais.

Batalla cultural, Ringo Bonavena lo hizo

El plus es la batalla cultural —como dice Schapire—, habría que emplear a los diputados argentinos que juraron sus cargos por Palestina para que sean nuestra primera línea de combate con la consigna "Free Malvinas, Globalize mate". que empleen un pañuelo tipo kufiya con motivos de las islas y que los pañuelos se pongan de moda en los campus universitarios del hemisferio norte. Como lo hizo el boxeador Ringo Bonavena en 1974.

¿Se imaginan algunos colectivos de artistas, actrices y actores viajando por Europa, cortando calles y manifestando por nuestras islas Malvinas?

¿O le dejamos todo el laburo a los deportistas porque somos gallitos de cabotaje nomás?






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