TENÍAS DERECHO A ESTAR TRISTE

OPINIÓN / SOCIEDAD

La vida no te fue siempre fácil 

Por Gema Sánchez Cuevas

Estabas cansada de tanto luchar, de fingir sonrisas cuando tu alma te pedía llorar, de maquillar tu tristeza para evadir tanto malestar. Ya no podías más, ni siquiera eras capaz de disimular.

Tenías derecho a derrumbarte. 

Créeme. 

A llorar, y a gritar tu dolor. 

Bien sabías que a veces, la vida nos pesa y nos desgarra sin ninguna contemplación. 

Decías cómo te sentías, para no ahogarte en el silencio.

Y así, comenzaste a construir el puente hacia tu bienestar.

Te abrazaste fuerte, muy fuerte.

Olvídaste tus temores y te sinceraste contigo.

Ahora mírate al espejo, date el amor que tantas veces se te olvida entregarte y recupera tu bella autenticidad. No tengas miedo. No.

Reencuéntrate contigo misma, siéntete querida, trátate con cariño. No hagas sangrar tus heridas.

Perdona tus errores, ninguno nace sabiendo. Que tus equivocaciones formen parte de tu aprendizaje. 

Mírate en el espejo, busca tus ojos, di que te quieres.

El sol aparecerá siempre después de tus días tristes.

Y lo hará con pequeños destellos para no deslumbrarte.

La mente es maravillosa


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