SOCIEDAD
“Es falso que los científicos se estén yendo del país”

Por Daniela Blanco
Las movilizaciones en distintos puntos del país, los testimonios de referentes del sector y una carta internacional firmada por Premios Nobel exponen la situación crítica que atraviesa la comunidad científica en la Argentina, afectada por recortes presupuestarios de las diferentes escalas y proyectos de investigación que impactan en becas, líneas de financiamiento, infraestructura y programas de investigación.
En diálogo con Infobae, el presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Daniel Salamone, negó que exista una ola de fuga de cerebros en el país y descartó la idea de un desfinanciamiento del sistema científico nacional.
Mientras la comunidad científica internacional advierte sobre consecuencias irreversibles para el futuro del sector y el desarrollo nacional, Salamone detalló cifras recientes sobre becas, proyectos y transferencia tecnológica, y defendió las políticas implementadas durante su gestión al frente del organismo.
El titular del organismo explicó que, durante los últimos años, la política del CONICET se orientó a conservar la excelencia científica de la institución y, en paralelo, a impulsar cambios que incrementen su impacto en el desarrollo productivo del país. “Cuando asumí la presidencia me propuse una idea sencilla: preservar su enorme capacidad científica y, al mismo tiempo, transformarlo para que tenga cada vez más impacto en el desarrollo productivo de la Argentina”, señaló.
Salamone destacó que la formación de nuevas generaciones de científicos se mantuvo como eje central de la gestión. En 2024, ingresaron 1.750 becarios de la convocatoria previa, con 950 becas doctorales, 300 de finalización y 500 postdoctorales. Las convocatorias posteriores sostuvieron 1.800 posiciones anuales, sumando áreas prioritarias. En 2026, el nuevo llamado prevé 2.100 becas, lo que implica un aumento del 16,7% respecto del esquema anterior.
Sobre la polémica en torno al llamado “cientificidio”, fue tajante: “Es falso que los científicos se estén yendo. Tenemos datos concretos sobre esto. La mayor parte de quienes se fueron lo hizo en la última parte del gobierno anterior”, afirmó el titular del CONICET, quien presentó estos datos a los secretarios de Ciencia y Técnica de todas las provincias.
—Doctor Salamone, los científicos señalan con datos precisos que el organismo que usted preside está desfinanciado. ¿Qué dice al respecto?
—Mi mirada está muy lejos de esta idea mal expresada del “cientificidio”. Cuando una institución otorga becas propias que superan el 20% y, comparado con períodos anteriores, el número de becas se ha duplicado respecto a los valores históricos, no puede hablarse de desfinanciamiento. Actualmente, el CONICET supera ampliamente la cantidad de becas otorgadas en años previos.
El médico veterinario por la Universidad de Buenos Aires (UBA) explicó que el año pasado se asignaron fondos excepcionales a grupos de investigación de alto nivel, lo que permitió al país posicionarse internacionalmente. Según señaló, muchos de esos investigadores, que ahora encabezan los reclamos, no recibieron financiamiento este año. Indicó también que la gestión actual busca beneficiar a una mayor cantidad de científicos con proyectos de impacto inmediato para el país, aun cuando eso implique menos publicaciones en revistas de alto impacto.
Proyectos, transferencia tecnológica e internacionalización
La gestión priorizó la regularización de situaciones pendientes. Salamone explicó que se avanzó en el ingreso a la Carrera del Investigador Científico (CIC) y en la eliminación de becas extraordinarias. En 2025, se seleccionaron 400 postulantes para incorporarse a la CIC en distintas modalidades y se lanzaron nuevas convocatorias bajo esquemas actualizados.
Respecto a los proyectos científicos, el presidente del CONICET resaltó la reapertura de la convocatoria de Proyectos de Investigación Plurianuales (PIP) para el período 2025-2027 y la puesta en marcha de iniciativas interdisciplinarias orientadas a sectores estratégicos como agroindustria, energía, minería, salud, agua e inteligencia artificial.
La transferencia tecnológica ocupó un lugar central en la agenda del organismo. En 2024, la facturación asociada a esta área creció más de 310% respecto de 2023 y en 2025 registró un nuevo incremento del 46%, acumulando una suba cercana al 400% en dos años, según Salamone. En ese sentido, el investigador consideró que “la ciencia argentina puede generar conocimiento y, al mismo tiempo, valor”.
El CONICET también profundizó su política de internacionalización. En 2025 se financiaron 52 proyectos de cooperación internacional, se establecieron nuevos convenios y se obtuvieron cerca de USD 1,87 millones en financiamiento externo, de acuerdo con los datos que brindó el experto. Además, se retomaron campañas oceanográficas y se reactivó el uso científico de buques como el ARA Austral y el Shenu.
—¿Cuál es el ADN que usted quiere imprimirle al CONICET?
—No concibo al CONICET como una institución que deba permanecer inmóvil. Lo imagino como una institución que conserve lo mejor de su historia: la excelencia científica, la formación de investigadores y la libertad para crear conocimiento. Y que, al mismo tiempo, sea cada vez más moderna, federal, internacional y conectada con las necesidades del país. Los indicadores de estos años muestran una dirección: 2.100 becas, 400 ingresos CIC resueltos, nuevos PIP y PIET-R, crecimiento extraordinario de la transferencia tecnológica, más cooperación internacional, campañas oceanográficas recuperadas y nuevas herramientas de gestión.
En relación con la creación de empresas de base tecnológica, adelantó que se espera aprobar un nuevo reglamento en la próxima reunión de directorio. “Las empresas de base tecnológica estuvieron frenadas porque la reglamentación es muy antigua y desalienta su creación. Creo que a la brevedad vamos a tener una explosión en el número de patentes del CONICET”, anticipó.
Finalmente, Salamone reconoció que existen desafíos pendientes, como el incremento en la producción científica frente a países de la región, y subrayó la necesidad de seguir fortaleciendo el sistema. “Más ciencia. Mejor gestionada. Más conectada con la sociedad. Y con mayor impacto para la Argentina”, concluyó.
Infobae
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