ALLAH AKBAR, EL PELIGRO DE LA ISLAMIZACIÓN DE EUROPA

OPINIÓN

El evidente derrumbe económico, social, político, cultural y moral de la Europa de hoy en día que lamentablemente estamos presenciando es más que sorprendente, es inaudito

Por
José Antonio Friedl Zapata 

Europa, la que fuera la cuna de la civilización, de la democracia y de los derechos humanos, ha dejado de ser una potencia y está en peligro de desaparecer.

Los motivos son varios, pero la mayoría de ellos ha sido auto inflingida. Por un lado tenemos la fallida creación de la UE y la maléfica dirección de la presidenta Von der Leyen, que fuera elegida no en base del voto popular y que ha seguido férreamente una agenda globalista aplastando la soberanía, la independencia y los derechos particulares de los Estados miembros.

Von der Leyen fue la discípula predilecta de Angela Merkel, la responsable de haber abierto las puertas de Europa a millones de musulmanes sin consultar a sus socios europeos, y que recién años más tarde tuvo que reconocer que se había equivocado, admitiendo que el multiculturalismo no funciona en Europa. Von der Leyen ocupó varios ministerios en el gobierno de Angela Merkel, viéndose obligada a renunciar por casos de corrupción. Finalmente, luego de años atornillada a la jefatura de la UE y de haber cometido un sinnúmero de actos de corrupción y mal manejo, será llevada a juicio y muy probablemente condenada.

Por otro lado tenemos a incapaces y corruptos jefes de Estado, que deberían terminar tras las rejas por sus delitos y haber llevado a sus pueblos al declive económico y a la desaparición del otrora bienestar económico. Personajes nefastos dominan hoy en día el escenario político europeo, como el corrupto jefe del gobierno español Pedro Sánchez y su séquito de impresentables, algunos de ellos ligados al narcotráfico internacional.

Luego tenemos al guerrerista y oportunista canciller alemán Friedrich Merz, que para mantenerse en el poder acude a medidas antidemocráticas y reñidas con la Constitución de su país, persiguiendo al mayor partido de la oposición, la AfD y su líder Alice Weidel. Y no dejemos de lado al fracasado Emmanuel Macron, el candidato de la aristocracia económica francesa de dudosa moralidad, que para mantenerse en el poder acude como Merz al truco antidemocrático quitándole a los populares candidatos del centro derecha, como Marine Le Pen, la posibilidad de presentarse a las próximas elecciones presidenciales.

Y como si fuera poco la máxima autoridad del Vaticano, el nuevo Papa León XIV demuestra ya ser un continuador del populista y globalista Papa Francisco. Acaba de recibir al sacerdote jesuita norteamericano James Martin, un férreo defensor de la inclusión en la Iglesia de sacerdotes que simpatizan y apoyan a los grupos LGBTQ. Tal es la triste situación que enfrenta actualmente Europa.

Pero el peligro más grande que amenaza la propia existencia futura de Europa y que podría significar su desaparición, son los casi 60 millones de inmigrantes musulmanes, legales e ilegales, que ocupan el viejo continente, y que de acuerdo a serios estudios y estadísticas, ya para el año 2050, podrían dominar Europa y conformar gobiernos islamistas aplicando la sharía como ley única.

Muchos sociólogos han advertido desde hace tiempo de este imparable desarrollo, la casi inevitable islamización de Europa y la desaparición del viejo continente, tal como lo conocemos hoy en día, y no sólo por razones demográficas sino por razones culturales. Islam no sólo es una religión, es una civilización, una forma de vida. Islam en árabe significa unión que contrasta drámaticamente con el derrumbe de nuestra civilización occidental, cristiana.

Para la mayoría de la población europea el tema del inminente peligro islamista se ha transformado, junto al tema de la desaparición del bienestar económico, en la inquietud dominante de la conversación y discusión diaria en vista al aumento drástico de la inseguridad en las calles, en los medios de transportes públicos, en las piscinas publicas etc., etc., con horrendos crímenes desconocidos anteriormente en Europa como violaciones y acuchillamientos cometidos en su mayoría por inmigrantes musulmanes.

Es de lamentar que tanto las autoridades pertinentes, las policías de los diferentes países de la comunidad europea, como la gran prensa ignoren estos hechos y que el tema se haya vuelto tabu. La realidad es que las estadísticas al respecto son horripilantes en vista del enorme deterioro de la seguridad, principalmente en centros urbanos con alta presencia islamista.

Toda esta violencia y enorme malestar que atraviesa Europa actualmente y que se agrava día a día llevando a una inevitable islamización del viejo continente tiene que ver con el drástico cambio demográfico en Europa de los últimos años.

Las estadísticas y los números son contundentes para explicar el fenómeno de la imparable islamización de Europa y el recambio poblacional que se está experimentando. El promedio de nacimientos de bebés de madres europeas hoy en día varia entre el 1.2% y el 1.6%, mientras que el índice de nacimientos de las mujeres musulmanas es del 2.8% al 3.0%, pero es común ver familias musulmanas, legales o ilegales, con 5 o 6 hijos, y no queda claro si están incluidas en las estadísticas oficiales.

En Bélgica el 24% de la población hoy en día es ya islámica , y la mitad de los bebés allá nacidos llevan nombres musulmanes. En Holanda sucede algo parecido y las estadísticas afirman que en tan sólo 15 años la mitad de la población profesará la religión de Mahoma. Algo similar es la situación en Francia y Alemania y en otros países de la EU, pero con cifras afortunadamente menores. Obstetras y personal hospitalario se han visto obligados a aprender árabe básico para atender a las parturrientas. Los servicios públicos, hospitales, las escuelas se ven afectados, cuando no colapsados por esta avalancha.

Es evidente que la presencia de 40 a 60 millones de musulmanes en los países integrantes de la UE ha traído como consecuencia un aumento astronómico de los presupuestos nacionales, teniendo en cuenta la generosidad extrema que se ha aplicado para con los inmigrantes para lograr su integración social y laboral, que es evidente nunca llegará, logrando eso sí el empobrecimiento inevitable de la clase media europea, y creando el caldo de cultivo de peligrosas tensiones sociales que vemos que se están esparciendo por toda Europa como volcanes en plena erupción.

El polémico economista e historiador alemán Thilo Sarrazin formula la situación en Europa, sobre todo en Alemania, de manera contundente afirmando: “El índice de criminalidad de los musulmanes en Europa, especialmente en Alemania está muy por encima de los índices de criminalidad de las poblaciones autóctonas. Los musulmanes se caracterizan por el bajo nivel de educación; su integración laboral es notablemente inferior mientras que reciben al mismo tiempo prestaciones sociales más altas que la población nativa. Cuestan al Estado más que de lo aportan, echando abajo el mito de muchos alemanes que la economía del país los necesita. Si consideramos que los 5 millones de musulmanes que actualmente se encuentran en Alemania no estuvieran, Alemania sería más rica y no más pobre sin dudas.”

Thilo Sarrazin tiene en gran parte razón y a sus argumentos se suma el hecho que el 83% de los inmigrantes musulmanes no trabaja y ellos y sus numerosas familias viven de las generosas subvenciones del Estado con viviendas gratuitas, servicios médicos gratuitos, etc., etc.

Estos son los hechos concretos que enfrentan hoy en día los pueblos de la UE y los ha llevado a la calle en manifestaciones masivas que ya no paran. En Londres fueron un millón de ciudadanos que salieron a las calles hartos de la situación, en Paris cientos de miles. En varias ciudades holandesas las manifestaciones fueron también gigantescas. Las calles se colmaron con ciudadanos que mostraban el hartazgo por la presencia masiva de musulmanes y los ataques que sufren las mujeres holandesas.

En Berlín lo mismo y también en España que sufre principalmente de las hordas de marroquíes, y ya no son “los moros en la costa”, como se los llamaban en la Edad Media , sino que ya están en su territorio. Sociólogos españoles han tenido tristemente que reconocer que el fanatismo de los moros, que en la época de Isabel la Católica fueron expulsados por las armas, es el mismo que encontramos hoy en día en los nuevos inmigrantes. El Islam no ha evolucionado, ha quedado anquilosado, y la barrera natural que significaba el Mediterráneo durante siglos ya no existe.

Hoy en día la conquista musulmana no es por medio de las armas, como siglos atrás, sino es silenciosa, tolerada e implementada por dudosas ONGs al servicio de intereses globalistas, muchas de ellas financiadas por el maléfico George Soros y sus billones de dólares

El caso dramático de Inglaterra es aterrador porque el país ha sido ya prácticamente colonizado por el Islam. Muy difícil será su reconquista. Los millones de desesperados manifestantes de Londres y otras ciudades británicas han demostrado con crudeza el virus que ha infectado su país y quizás es ya demasiado tarde para revertirlo. Inglaterra ha sido ya colonizada por el islamismo radical y sirve muy bien de ejemplo viviente de lo que les espera a corto plazo a los otros países europeos si no reaccionan de inmediato.

Toda esta colonización fue lograda por sólo 4 millones de musulmanes en medio de los 66 millones de habitantes con los que cuenta Inglaterra. Hoy en día los alcaldes de Londres, Birmingham, Leeds, Sheffield, Oxford, Lawton, Oldam, etc., etc. son todos musulmanes. El país cuenta ya con más de 3.000 mezquitas y más de 130 cortes donde se aplica la sharía. En vista de toda esta situación es muy oportuno preguntarnos si para el año 2050 estaríamos enfrentando una Europa islámica o cristiana.

Mientras tanto, afortunadamente, está surgiendo una serie de reacciones, signos positivos que llevan a pensar que quizás podemos ver una lucecita al final de este túnel tenebroso. Se trataría de una nueva Reconquista, como aquella de España que concluyera con la expulsión de los moros allá por el año 1492 con la rendición de Granada, lograda por los Reyes Católicos, después de ocho siglos de dominio musulmán.

Ya existe un movimiento que tiene ese propósito férreo, llamado Patriotas por Europa, que agrupa formaciones de 11 países europeos y cuenta con 86 diputados en la Eurocámara donde ya es la tercera fuerza política. A este movimiento se han afiliado importantes políticos del centro derecha europeo como la primera ministra italiana Giorgia Meloni, su par húngaro Viktor Orban, la indiscutible líder de la oposición alemana Alice Weidel del partido AfD , Marie Le Pen, la imbatible política francesa, Santiago Abascal del partido español Vox, entre otras destacadas figuras de una nueva Europa en ciernes. Justamente, días atrás, Abascal fue elegido presidente del grupo Patriotas por Europa.

En su discurso de aceptación del cargo expresó “padecemos un ataque a nuestra identidad compartida, a nuestra civilización, a nuestras raíces judeo cristianas, a nuestra libertad, a la dignidad de las mujeres que cada vez se sienten mas inseguras en las calles de nuestra Europa. Hemos abierto las puertas al islamismo incompatible con nuestra forma de ser.”

Fuertes palabras que reflejan el miedo y la incertidumbre con la que vive Europa hoy en día.

Tribuna de Periodistas




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