EL MACHISMO ESTRUCTURAL Y LA SOBERANÍA JURÍDICA

OPINIÓN

No, no soy abogado, ni lo quiero ser

Por Walter R. Quinteros

Pero leer en algunos medios que la condenada Cristina Fernández viuda de Kirchner haya recurrido a las Naciones Unidas para que revise la condena que le impide ser candidata, me llama a considerar la idea de las consultas a los letrados, y a lo que ellos aportaron en internet.

Veamos: en el diario El País de España, ella anunció este miércoles que presentó un reclamo ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU para que revise la sentencia por corrupción que la condenó a seis años de prisión y la inhabilitó para ejercer cargos públicos. "He sido sometida a un proceso marcado por arbitrariedades incompatibles con los principios del debido proceso legal y por un ambiente de hostilidad que también expresa el machismo estructural". En mi modesta opinión, la abogada exitosa no sabe absolutamente nada respecto al proceso hostil que en las cuestiones de separaciones y divorcios, recae sobre los varones, el "machismo estructural" ahí no corre, al contrario, ni en países musulmanes existe, como para pretender que exista en el fuero penal. 

Cuestiones de machismo estructural  

El nuevo equipo de abogados de la exmandataria ofreció una conferencia de prensa en Buenos Aires y explicó que la presentación ante Naciones Unidas incluye la solicitud de tres medidas cautelares, una de ellas dirigida a que Kirchner pueda ser candidata. De acuerdo con su planteo, el juicio que la condenó, junto a otros exfuncionarios, vulneró garantías previstas en el Pacto Internacional de Derecho Civil, y que agotadas las instancias de revisión en los tribunales locales, apela ahora a la justicia universal. 

Lo nacional y popular no le sirve a la abogada exitosa

Porque para llevar adelante este proceso ante la ONU, la defensa de Cristina Fernández sumó a dos abogados extranjeros: el español Javier Borrego, exmagistrado del Tribunal Supremo de España, y el brasileño Rafael Valim, quien defendió al presidente de Brasil, Lula da Silva. Desde la perspectiva del abogado argentino Balerdi, la expresidenta fue condenada sin pruebas —a pesar que para ser condenada pasaron más de diez jueces—, solo para retirarla de la vida política. Los abogados de la condenada, aspiran a que el Comité internacional acepte el caso y tienen esperanzas de que este mismo año dicte las cautelares requeridas. La resolución del organismo, en caso de producirse, sería vinculante, sostienen.

Cuestiones de soberanía juridica

Sin embargo, expertos en derecho advierten que, según la jurisprudencia argentina, solo sería una recomendación al Estado, ya que la Corte nacional no asume a los organismos internacionales como una instancia de revisión judicial. En la Argentina, ningún tribunal internacional puede anular una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Ni la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ni la Corte Penal Internacional, ni ningún organismo de la ONU tiene esa facultad. 

Los Estados conservan su soberanía jurídica, y las sentencias firmes de sus máximos tribunales no pueden ser borradas desde el exterior. La función de los tribunales internacionales sería la de analizar, en determinados casos, si durante el proceso pudo haberse vulnerado algún derecho reconocido en los tratados internacionales. En ese sentido, pueden formular recomendaciones, declarar responsabilidad internacional del Estado o disponer reparaciones, pero no hacen desaparecer una condena.

Vendedores de humo

En sintonía con el nuevo equipo de abogados, en la radio AM 530, su hijo, el diputado Máximo Kirchner, y referente de La Cámpora, sostuvo que: "nosotros queremos que nuestra candidata sea Cristina. Ella está demostrando su vocación de querer participar en la vida política argentina". 

Las preguntas que me haría un abogado si me tuviese que defender por todos mis delitos:

¿En serio que solo es por vocación de participar? Entre nosotros, ¿seguro?






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