EDITORIAL
Dentro de los estándares que el gobierno necesita
Por Walter R. Quinteros
Desde mi punto de vista, la noticia más importante de esta semana pasa porque la motosierra del gobierno del presidente Milei no se rinde. Sigue empecinada en el recorte del gasto público. Entonces pienso que si para algunos que necesitan la silla que supieron conseguir para salvarse económicamente a través del cargo que le asignaron, esta medida los desconcierta, para mi, al estadista que la maneja poco le interesa eso, piensa en destapar ollas y arrojar lo podrido fuera, piensa con bisturí en mano, ver por qué hay despilfarros todavía.
Poco parece interesarle a este presidente esa cosa de hacer política diciendo que si a todo y por todo, haciendo manchanchas de subsidios y manteniendo estructuras que no producen. Convengamos que estamos tan mal acostumbrados que seguimos creyendo en otros proyectos totalmente opuestos y que nos llevaron al fondo de la tabla. Para algunos medios periodísticos había ministros que sentían una especie de desconcierto y dolores en el alma.
Todo pasa por ajustarse el cinturón, porque la motosierra en realidad, acaba de podar unos $2,5 billones. Eso obliga indefectiblemente a que tanto ministerios como secretarías, afinen la punta del lápiz. En un artículo publicado ayer, el intendente de San Nicolás de los Arroyos, Santiago Passaglia, nos decía a todos que "hoy somos también la ciudad de la Argentina con menos empleados públicos por habitante. Para que se den una idea, cuando nosotros llegamos al municipio había 1.500 empleados, hoy hay 490". Nadie se ha muerto en San Nicolás.
Bien, pero algo hay, lo más probable para el Gobierno este nuevo recorte sea para alcanzar la meta del superávit fiscal pactado con el Fondo Monetario Internacional. Porque siempre hay un por qué, que obliga a tomar medidas. Ahora, con el análisis de este cruzdelejeño que tiene por hobby tomar mate en la terraza mirando hacia el oeste, no creo que sea como dice la prensa porteña, donde señalaba que había decepción, desconcierto y sorpresa. Porque queda una pregunta y ayúdeme a pensarla como la formulo: ¿Quién define los cortes por áreas? Exacto, el responsable de cada área. Desde mi punto de vista, entonces no hubo decepción ni desconcierto ni sorpresa. El guiso de lentejas debe alcanzar para todos.
Empecemos por Defensa: el ajuste en el presupuesto supera los $48.900 millones de pesos y afecta la operatividad, logística y mantenimiento de las Fuerzas Armadas.
Por caso, la Fuerza Aérea lidera el ajuste con una reducción de $16.500 millones en su programa de alistamiento y equipamiento. Consecuencias; ya no veremos surcar más el cielo argentino a nuestro querido sistema de armas A-4AR Fightinghawk. El Brigadier General Valverde, destacó el legado imborrable que deja esta aeronave en la historia de la Fuerza Aérea y reconoció firmemente el profesionalismo y compromiso de quienes mantuvieron operativo al sistema de armas A-4AR durante todo este tiempo. Duele, ¿no? Pero Valverde bien dijo que la decisión "responde estrictamente a un exhaustivo análisis de planificación estratégica institucional que prioriza eficiencia operativa y sostenibilidad económica". Los que trabajamos en eso decimos: "A4, descansa en paz guerrero del aire, misión cumplida".
En la Armada Argentina, el recorte llega a los $15.220 millones en operatividad.
Y finalmente en el Ejército Argentino: El recorte es de $12.622 millones que iban a ser empleados para equipos de transporte y comunicaciones.
En Educación el recorte sería de $78.000 millones. En Salud de $70.000 millones. En Seguridad de $25.000 millones. Y se prepara un monto cercano a los $160.000 millones, para solventar un plan de retiros voluntarios en la Anses, Ministerio de Economía, y otras reparticiones del Estado.
Los que antes ni se les ocurría preguntar de dónde salía la plata para subsidiar la latita de picadillo, ahora tratan de "insensibles" a los que nos dan explicaciones, como ésta, extraída del diario LA NACION: "Las modificaciones administrativas responden a un proceso de reorganización y optimización de recursos públicos, orientado a garantizar una gestión más eficiente, transparente y focalizada en resultados". Y esta otra extraída de radio Rivadavia, donde expuso Alejandro Álvarez, otro funcionario del área educativa; "el tema de los recortes es una confusión, son fondos del Ministerio de Economía provenientes de un crédito de CAF que se iban a utilizar para obras muy cuestionables en las universidades, como la Universidad Nacional de La Plata, con una reducción de $1043 millones; la Universidad Nacional de General San Martín y la Universidad Nacional de Avellaneda, ambas con recortes de $700 millones; Río Cuarto, con $680 millones; y Entre Ríos, con una baja de $540 millones.
Volvamos a preguntar ¿Responden a un proceso de reorganización y optimización de recursos públicos, orientado a garantizar una gestión más eficiente, transparente y focalizada en resultados? Opino que si. Desde mi terraza, tomando mates en pijama y mirando hacia el oeste de Cruz del Eje, creo que al presidente no le tirita el pulso cuando toma la motosierra que sigue con un filo letal. Y algo que se debe valorar, juega para la tribuna que votó la motosierra. La que pidió el trabajo privado por sobre "la casta" que quedaba bien repartiendo manchanchas de cargos y subsidios a lo loco, total "pague Dios".
Ergo, reorganizar y optimizar los recursos, parece ser la premisa.

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