EL DURO VERANO DEL 26

OPINIÓN

Hoy, que comienza el otoño, lamentablemente se ratifica que siempre quienes ejercen el poder en la Argentina hacen todo lo posible para arruinar cada posibilidad que se les presenta de mejorar nuestro futuro

Por Enrique Guillermo Avogadro 

“La mentira en el mando nunca es una buena línea de actuación”.
Santiago Posteguillo

Como dijo alguna vez John Quinton, "Los políticos son personas que, cuando ven la luz al final del túnel, van y compran más túnel". En muchos casos, además, cuando el mundo hace llover sopa sobre nosotros, insisten en intentar beberla con tenedor. Por las trágicas guerras que sacuden al globo –Rusia vs Ucrania y EEUU e Israel vs Irán– la energía y los alimentos se han transformado en cruciales, y de todo ello tenemos en abundancia; sin embargo, tantas décadas de falta de inversión en infraestructuras de transporte –oleo y gasoductos, rutas y caminos rurales, ferrocarriles, puertos– nos impiden, otra vez, aprovechar el momento.

La mayoría de la ciudadanía apostó, a sabiendas de que se le exigiría un duro apriete del cinturón, a la disciplina fiscal y a la apertura de la economía que nos propuso el Presidente en campaña, a la normalización de nuestras relaciones con Occidente en desmedro de las alianzas kirchneristas con las peores dictaduras y, sobre todo, a la moralización de la cosa pública después de tantos años de saqueo masivo del Estado; y ratificó esa apuesta en las elecciones de octubre de 2025. Sin embargo, hoy todo está bajo lógico fuego, aún cuando la magnitud de los escándalos que sacuden al poder resulte de todo punto de vista incomparable con el pasado reciente.

Javier Milei llegó al sillón de Rivadavia montado sobre su capacidad de interpretar y dar poderosa voz a los reclamos de una sociedad harta de contemplar horrorizada la obscena impunidad con que los corruptos exhibían sus riquezas mal habidas, y hubiera debido saber lo caro que resultarían tantas torpezas comunicacionales al momento de explicar – o al no hacerlo – los aún oscuros affaires $Libra (recordemos que no fue afectado dinero del Estado sino de particulares), ANDIS y los generados alrededor del Jefe de Gabinete por la inclusión de su mujer en un viaje presidencial a EEUU, sus vacaciones carnavalescas en Punta del Este en un avión privado y las denuncias por un inmueble no declarado en un country bonaerense.

A esta altura, Manuel Adorni debería haber sido echado de mal modo para impedir que la herida que su conducta produjo en un tejido social tan lastimado por la persistente inflación y la pérdida de puestos de trabajo se convierta en una úlcera y comprometa todo el esfuerzo realizado hasta ahora. A pesar de cuanto gritan los caraduras pero-kirchneristas y lo que sigue surgiendo de las investigaciones en marcha, creo en la probidad del Presidente, no así de su entorno más cercano, pero “la mujer del César no sólo debe ser honesta sino parecerlo”; hasta que se demuestre lo contrario, prefiero adjudicar su participación personal a cierta patología mental de Milei, que sólo le permite concentrarse, y ocuparse, de la economía.

A tres días de cumplirse medio siglo del último golpe de Estado, ejecutado por las fuerzas armadas pero anhelado por toda la sociedad, que vivía sometida al terror por la Triple A y los asesinos Montoneros y ERP, resulta repugnante que continúe la inicua persecución contra militares, civiles, policías y sacerdotes, que mantiene en sórdidas mazmorras y mata a ancianos inculpados por testigos falsos y fiscales militantes y condenados por jueces prevaricadores. A esta heredada pero urgente deuda moral de Milei, se suma otra, ya directa, debida a la enorme cantidad de vacantes que tiene el Poder Judicial, que le impide dictar justicia en plazos razonables.

El escenario internacional, que tanto impacto tiene sobre la realidad local, tanto en términos económicos cuanto políticos, merece que se le dediquen un par de párrafos. Más allá de las guerras tristemente invisibilizadas – Afganistán vs Pakistán, Sudán, conflictos tribales en el Africa subsahariana, Libia, etc. – es obvio que lo que sucede en Medio Oriente concentra la atención mundial, pero tiene directa repercusión en otras latitudes: Europa y Lejano Oriente, sobre todo.

Como ya resulta innegable, y pese a saber que en toda guerra la verdad deja su lugar a la propaganda de cada contendiente, el record en la materia parece corresponder a Donald Trump, quien no sólo ha atribuido a decenas de causas diferentes el involucramiento – sin declaración de guerra - de EEUU en el ataque de Israel contra Irán, sino que no ha hesitado en asegurar orbi et urbe que todo terminará allí cuando él lo decida, mientras comienza a desplazar tropas de infantería de marina hacia la zona. Su propio jefe de Contraterrorismo lo ha acusado de mentiroso y ha dicho que el régimen de ayatollahs no constituía una amenaza para su país.

Además, sus triunfales declaraciones en el sentido de haber destruido toda capacidad misilística y de drones del enemigo, son desmentidas diariamente por la inocultable realidad, toda vez que tanto Israel cuanto todos los activos petroleros y gasíferos de los países del Golfo Pérsico siguen recibiendo, aunque no tan numerosos como a principios de este mes, ataques directos que atraviesan hasta la tan mentada Cúpula de Hierro que tanto enorgullece a Benjamin Netanyahu, el Primer Ministro israelí que – ya nadie lo duda – ha embarcado a Trump en esta peligrosa aventura. A medida que nos aproximamos a las elecciones legislativas de EEUU de noviembre, cada vez aparece como más probable no sólo que el Partido Republicano pierda el control del Congreso, sino que se inicie a continuación un proceso de impeachment para destituir al Presidente.

egavogadro.blogspot.com

 

Comentarios