CUMPLEAÑOS SIN TERRAZA Y CON DEUDA VENCIDA

OPINIÓN

Cristina cumplió años, en el ocaso de su carrera política

Por Héctor Gambini 

Cristina Kirchner cumplió este jueves 73 años envuelta en luchas que jamás imaginó: poder subir a la terraza de su edificio cuando quiera, que le saquen la tobillera electrónica que le molesta cuando usa calzas en la cinta aeróbica, y estirar al infinito el remate de sus bienes para pagar por el monumental desfalco al Estado por el que fue condenada en todas las instancias posibles.

Cristina no pagó porque dice que no tiene la plata o que esa plata no corresponde porque están mal sacadas las cuentas, y que si tiene que pagar algo corresponde hacerlo en otro fuero.

El problema es la pregunta que le hacen a cualquier ciudadano de a pie: ¿Origen de los fondos? Las respuestas que halló la justicia para esa pregunta son las que la llevaron a prisión.

Cristina cumple años regateando.

La Justicia dijo que entre los 9 condenados por el robo en la obra pública en Santa Cruz tienen que pagar 685 mil millones de pesos. Eso era equivalente a 537 millones de dólares cuando salió la sentencia, a 512 millones el 13 de agosto de 2025 (cuando se venció el plazo que tenían para depositar en el Banco Nación) y a 486 millones hoy.

Sólo haciendo tiempo, los condenados por la obra pública en Santa Cruz se “ahorraron” 51 millones de dólares. Casi seis millones de dólares cada uno.

Pero las cuentas de Cristina son otras. Su contador dice que el total es de 42.000 millones de pesos entre todos, sólo el 6 por ciento de la cifra original.

La parte de Cristina sería eso dividido nueve: en dólares al cambio oficial, 3,3 millones. Un vuelto.

Así, Cristina pagaría lo robado al Estado sólo con lo que encontraron cash en la caja de seguridad de su hija Florencia (4,6 millones de dólares) -le sobrarían 1,3 millones-, y aquí no ha pasado nada.

Para los jueces que dejaron firme la cifra cuestionada, se trató de “un proceso de determinación fehaciente del daño producido al erario público, considerado como provecho de un gravísimo hecho de corrupción”.

La cifra a la que llegaron salió de los sobreprecios detectados en las 51 licitaciones adjudicadas a Lázaro Báez y los daños por las obras cobradas y jamás terminadas.

Para pagar lo dispuesto, el tribunal del caso resolvió ejecutar los bienes de los condenados, donde identificó 20 propiedades de los Kirchner. Una de la ex presidenta y 19 que pasaron por herencia a sus hijos.

Sus abogados dicen que los bienes traspasados ya no pueden ser confiscados. Pero la justicia dictaminó que pueden serlo todos los bienes que los imputados tenían entre 2003 y 2015, cuando se cometieron los delitos que llevaron a la condena.

Cristina se “desprendió” de ellos recién en marzo de 2016.

Cristina apeló y ahora debe resolver Casación y, luego, la Corte.

Tiempo, a ver si sube el dólar y la deuda en pesos se licúa más.

Las luchas prosaicas de Cristina en su cumpleaños se acomodan a su imagen actual. Una encuesta reciente revela que 7 de cada 10 argentinos la considera una personalidad política del pasado.

Esa realidad también la desdibuja: “su” Senado, el que manejaba como una escribanía personal para voltear proyectos o impulsar pliegos de jueces afines es ahora un ámbito ajeno donde, tras su liderazgo, el peronismo perdió el control histórico.

La militancia que coreaba “qué quilombo se va a armar” con Cristina presa sigue en las redes, pero reserva la presencialidad para otros afluentes.

Fueron virales los videos donde Cristina sale a saludar a nadie, y el de un militante que “aguanta los trapos” frente a San José 1111. Solo.

Ahora, la Patria es uno mismo. Las preocupaciones, individuales.

Mientras los fiscales se indignan porque los condenados por el robo en Santa Cruz “no han depositado ni un solo peso y han echado mano a todo tipo de artilugios procesales”, Cristina cumple años el mismo día en que su deuda cumple 190 días de vencida. Y nada.


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