HUMOR / ACTUALIDAD
Viento, tierra y frío, un día de mierda
Por Walter R. Quinteros
Decenas de vecinos de barrio Los Altos de Cruz del Eje, se disponían anoche a dormir, luego de otra jornada de decepcionante espera por el paso del camión regador de la Muni.
Es que el intendente, que por conseguir unos miserables votos, esparció, hace mucho, mucho tiempo y por única vez en cuatro años, un leve rocío de agua fresca sobre las polvorientas y poceadas calles del barrio, originando con su "olvido", el apocalipsis que viven las amas de casas barriendo la tierra ya que no saben hacia dónde carajo arrojarla. Un verdadero caos.
La profecía de las personas mayores que componen el "Concejo de Sabios" del barrio, se había cumplido. El camión regador nunca más aparecería.
Hay quienes aventuran el éxito de un concurso entre barredoras de veredas, zaguanes y galerías bajo el lema "¡Qué polvazo!"
Además, entusiasmados por la iniciativa, y tomando las distancias respectivas y con el barbijo puesto, los hombres del barrio apostaron por un ingenioso juego al que llamaron "Yo tengo el chorro más largo", que consiste en regar la calle con la manguera del patio.
"Me quiero morir, ¡nos habíamos hecho tantas expectativas! Y ahora... nada, resulta que hay que seguir con este calvario", dijo a La Gaceta Liberal una joven pareja que había ido con su pequeño hijo a esperar el camión regador en un descampado entre calle 3 y 10 del popular barrio. "Nos privan de la felicidad de que el niño conozca el camión", señalaron.
Allí, otros cientos de vecinos, se habían sentado en las veredas aguardando el riego prometido. Algunos atrevidos mateaban entre bromas y una mezcla de canciones que salían de algunos vehículos. El tiempo no ayudaba. El intenso viento, la tierra que levantaba y un frío de la san puta, no pudieron hacer que el ánimo decaiga.
"La esperanza es lo último que se pierde" manifestaba una señora habitué de la Parroquia del barrio. Pero la frustración ya iba asomando en los rostros.
Según consignan otros medios, se produjeron amontonamientos similares en distintos barrios de Cruz del Eje, donde las espontáneas manifestaciones de Fe para que, la larga espera del camión regador llegue a su fin.
Señalan que atrás de la cancha del Club Central Norte, unas mil personas encendieron una fogata para señalizarle el camino al conductor del camión.
También fue notable la afluencia de familias a templos religiosos para pedir que el intendente no traiga a más funcionarios de otras ciudades, ya que estos no aportan nada a Cruz del Eje y parece que hasta el agua se llevan.
Hacia las 8 de la noche, el nerviosismo comenzó a ganar a los distintos grupos. Este portal lo pudo percibir en la zona de la cancha del Instituto Tráfico, donde estuvo apostado uno de nuestros cronistas. "¡Vamo, hijoeputa, manden el camión deunavé!", gritaron algunos jóvenes. Ese grito de guerra pareció animar al resto. "¡Denle, turro de mierda, respeten nuestro derecho a caminar lustrados!", gritó un hombre mayor que había acudido con su esposa en un viejo Rastrojero entre Avellaneda y la 5.
"Hay barrios donde todavía no saben sin son o no de Cruz del Eje, muchachos, no seamos pesimistas", planteó, parada en el techo de su Gordini, una señora rubia teñida que es puntera política y tiene a los hijos acomodados en la Muni.
El enorme fraude del "camión regador para todos y todas" quedaba a la vista, en la oscura hora en que los vecinos decepcionados volvieron a sus casas.
Alguien, en el oscurito de la calle 2, puteaba. "¡Nos cagaron de nuevo!", decía.
La Gaceta Liberal

Comentarios
Publicar un comentario