CÓMO NOS CUESTA DESPEDIRTE, CAPITÁN

EDITORIAL

A partir de ahora, los mortales argentinos, y los que amamos el fútbol en el mundo, resignados, debemos aceptar la ausencia del gran capitán, cuando juegue la seleccion argentina

Por Walter R. Quinteros

Habrá que caminar por los zaguanes sin prisa, por los pasillos poco iluminados, y subir y bajar escaleras de las tribunas, mirar vídeos que parecerán hechos desde el comienzo de los tiempos, y atravesar este duelo, y buscarlo, y compararlo con nuevos talentos, y soñarlo en otros pies, en otras gambetas, en cada nuevo tiro libre, en algún momento de magia que surja impredecible, por ahí. 

Lloren amantes del espectáculo deportivo. Lloren conmigo. Lionel Andrés Messi Cuccittini se despidió de la Selección Argentina de Fútbol. Pongámonos todos, en los zapatos de los utileros, en el silencio de los vestuarios, en las lentes de las cámaras. Y veremos que ya nada será igual.

Y habrá que aceptar en cada partido venidero, que ha quedado un espacio vacío, que podemos y debemos pelear contra el dolor de no verlo. Entonces nos quedará la tarea que alentemos a los nuevos, que sanemos. Vamos, guardemos sus hazañas y la llevemos en nuestras memoria como para encontrarle al fútbol, un nuevo sentido. Vamos que podemos.

El tiempo, ya verán ustedes, señoras y señores, nos regalará la oportunidad de reconstruir un pequeño Messi en cada nuevo proyecto, en cada nuevo valor que se asome desde la boca del túnel, ese lugar bendecido desde donde nacen los alquimistas de la dinámica de lo impensado, como lo definió Dante Panzeri al juego del fútbol.

Si, no me jodan, ya se que escucharlo decirnos adiós no es fácil. Más bien, es como un misterio donde nos ha metido, porque ahora será una lucha constante por tratar de sostenerlo, por no perderlo. Y por sostener lo que éramos antes de perderlo.  

Lionel Messi se despidió de la Selección Argentina porque íntimamente sabía que con 39 años ya no podía regalarnos más alegrías. Sabía que ya no nos quedaban más adjetivos para nombrarlo, y que pasará mucho tiempo, pero mucho, para que alguien le iguale estas dos décadas como la máxima figura mundial. 

Hemos sido testigos de la carrera de Lionel Messi. 

Y hay tipos que con mayor perspicacia que yo, husmearon en los nombres de todos sus consejeros, formadores, técnicos, entrenadores. De aquellos que le llevaron calma, confianza, ánimo, y lo hicieron un guerrero ganador. Consejeros que no dejaron que se confunda.  Que de niño haya llegado a hombre manteniendo un perfil bajo, pronunciando palabras justas. Sin herir, sin moletar, sin creérselas.

El Capitán Eterno de la Selección Argentina de Fútbol le ha dicho adiós a la Selección.

Fue anoche, en el estadio Más Monumental del Club Atlético River Plate.

Las últimas imágenes que recuerdo, es que se retiraba acompañado por su familia. 

Yo vi que entraba a la boca del túnel, ese lugar dónde y desde el comienzo de los tiempos, se asoman a la gloria, los alquimistas de la dinámica de lo impensado.

Gracias, Capitán.






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