POLÍTICA
"Sorry, Britain. The Falkland Islanders are just 190-year-old squatters"

“Lo siento, Reino Unido. Los habitantes de las Malvinas no son más que ocupantes ilegítimos desde hace 190 años", sentencia la columna redactada por el economista.
El debate internacional sobre la legítima soberanía argentina en las Islas Malvinas ha registrado un vuelco doctrinario definitivo en los centros de pensamiento más influyentes de los Estados Unidos. El hito de esta convergencia tuvo lugar este viernes, con la publicación de una columna magna en el influyente medio Washington Examiner.
Titulada de forma lapidaria "Sorry, Britain. The Falkland Islanders are just 190-year-old squatters" ("Lo siento, Reino Unido. Los habitantes de las Malvinas no son más que ocupantes ilegítimos desde hace 190 años"), la obra fue coescrita por el prominente economista Walter E. Block, titular de la cátedra Harold E. Wirth Eminent Scholar Endowed Chair y profesor de economía en la Loyola University New Orleans, junto a Ege Fakkusoglu, investigador turco abocado a la Economía Austriaca, la economía política libertaria y la transformación de la Argentina.
En su análisis, Walter E. Block aborda en primer término el argumento británicocéntrico sobre la guerra de 1982. El académico sostiene que pretender validar el dominio bajo la premisa feudal de que "al vencedor pertenecen los despojos" o que "el poder otorga el derecho" (might makes right) es "un absurdo que debe rechazarse de plano si lo que buscamos es la justicia en la materia". Asimismo, Walter E. Block desmitifica la superioridad militar británica resaltando el impacto directo del modelo libertario argentino: "Argentina, bajo Milei, ha fortalecido su economía (la cual juega un papel fundamental en el poder militar), mientras que Gran Bretaña ha sufrido económicamente y, por lo tanto, está mucho menos capacitada para ganar una guerra".
Para fundamentar a quién le asiste la razón con rigor filosófico, Walter E. Block aplica la teoría de la justicia en la propiedad de John Locke, basada en el homesteading o apropiación original. Según el derecho natural, la propiedad pertenece a quien "mezcló por primera vez su trabajo" con la tierra. Aunque el aforismo dicta que "la posesión es nueve décimas partes de la ley" y que en 1982 había 1800 habitantes y un 99% de colonos que querían ser gobernados por Londres, Walter E. Block remarca que al indagar profundamente se llega a la conclusión opuesta: "los gauchos argentinos habían estado allí mucho antes de que llegaran los colonos británicos, y muchos de ellos fueron desalojados por la fuerza por Gran Bretaña en 1833".
El ensayo del profesor Walter E. Block repasa metódicamente los antecedentes históricos de la soberanía insular:
1764: Primer asentamiento permanente a cargo de la colonia francesa de Bougainville.
1766: España compra dicho asentamiento.El presidente, Javier Milei y Walter E. Block
1774: Gran Bretaña se retira voluntariamente y en 1790 reconoce los derechos españoles en las Convenciones de Nootka Sound.
1820-1829: La República Argentina repobla y ejerce soberanía sobre el archipiélago a través de la colonia de Vernet.
1831: Ataque de la corbeta estadounidense Lexington.
1833: Desembarco pirata británico que expulsa violentamente a los pobladores argentinos.
Walter E. Block califica la invasión de 1833 como "lo opuesto al homesteading: el despojo forzado de un poseedor que había mezclado su trabajo con la tierra". Apoyándose en la línea de razonamiento iusnaturalista de Goebel-Rothbard, el catedrático afirma que este análisis "fortalece el reclamo de la Argentina mientras reduce la posición de Gran Bretaña a una 'agresión desnuda'". Además, sostiene que la venta de tierras de 1846 a Lafone y a la Falkland Islands Company —que acaparó un 43% del territorio— no fue apropiación legítima sino un "otorgamiento feudal", concluyendo que "un Estado no puede vender legítimamente lo que no le pertenecía".
Finalmente, el profesor Walter E. Block destroza metódicamente las tres excusas coloniales:
La mentira de la propiedad de los colonos: Los pobladores británicos son "ocupantes ilegítimos y usurpadores" (squatters, trespassers). La colonia argentina de Vernet ya había construido casas, cazado focas y organizado la pesca. "El hecho de que un ladrón, o los colonos invitados por el ladrón, pongan vallas o construyan casas no borra el título del propietario original".
El engaño del referéndum de 2013: "El voto de los invitados por el despojador no extingue los derechos de los despojados que fueron expulsados en 1833. De lo contrario, la 'autodeterminación' se convierte en una máquina para legitimar cada robo de tierras". La voluntad de los usurpadores no justificaba enviar una flota a 8.000 millas de distancia.
La inoperancia de la prescripción adquisitiva: La prescripción exige abandono explícito de la propiedad. Como la Argentina jamás abandonó su reclamo ni reconoció la invasión de 1833, la presencia británica no constituye un "homesteading", sino la "continuación ininterrumpida de un despojo".
En el marco de la firme contraofensiva desplegada por el presidente Javier Milei para endurecer el reclamo soberano e implementar procedimientos sancionatorios contra 45 empresas y entidades jurídicas, la doctrina liberal global ha salido a respaldar de manera contundente la causa patriótica de la República Argentina. Con esta lección imbatible del profesor Walter E. Block, la gesta de soberanía encabezada por Javier Milei suma un aval intelectual aplastante: la propiedad se respeta, el derecho natural prevalece y las Islas Malvinas son y serán siempre argentinas.
La Derecha Diario
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