REDUCTORES DE VELOCIDAD Y OTROS OBSTÁCULOS

EDITORIAL

En la provincia de Córdoba, los reductores de velocidad, o "lomos de burro", son legales, las normativas se encuentran en las Leyes Provinciales de Tránsito N°8.560 y 8.980

Por Walter R. Quinteros

Por estos días, fui consultado por un vecino sobre la legalidad de los resaltos o "lomos de burro" existentes en Cruz del Eje. Le contesté que en la provincia si, son legales, y que estaban contemplados en la Ley de Tránsito Provincial, pero, que debían cumplir ciertos requisitos, que en aquel momento no se los podía aclarar. Consta en actas que uno ya no es la biblioteca caminante que era.

La ley provincial estipula un diseño específico para atenuar el impacto en los vehículos. 

Deben tener una forma piramidal o de meseta, con un largo reglamentario de 4 metros y una altura máxima de 8 centímetros, recomendando el uso de hormigón para su construcción. 

Los municipios o comunas no pueden colocarlos de forma arbitraria. 

Deben solicitar previamente la autorización a los titulares de las vías como la Dirección Provincial de Vialidad, siguiendo las directrices de la Dirección de Prevención de Accidentes de Tránsito. 

Deben estar correctamente pintados, iluminados y antecedidos por cartelería vial de advertencia para evitar accidentes, especialmente con motociclistas. 

Aquellos reductores de plástico, del tipo "serrucho" o lomos de burro improvisados por vecinos que no respeten estas medidas ni cuenten con aval municipal o provincial, se consideran ilegales y constituyen una obstrucción no permitida en la vía pública. 

Ahora surge un nuevo interrogante: ¿Dónde se encuentra el inventario de los reductores de velocidad en Cruz del Eje? Y las preguntas siguen... ¿Están todos correctamente señalizados? ¿Cumplen con el diseño específico? Y, ¿La responsabilidad civil de los municipios en caso de accidentes? Sucede que la instalación de reductores de velocidad, sin las señalizaciones y medidas exigidas, pueden traer consecuencias dañosas tanto para el que transita como para el municipio.

En ciudades como ésta, donde el ego de los políticos supera el nivel del vertedero del dique, hay detalles que no son considerados, como este tema que estoy tratando, y que afectan a toda la población. 

El mal nuestro de cada día consiste en la falta de información.

Se acercan las estaciones de noches templadas a calurosas, noches con mayor  tránsito en las calles y conductores con exceso de alcohol y velocidad, las estadísticas me impiden mentir, y por consiguiente, noches con mayor cantidad de accidentes. Ningún político a llamado a la prensa, a presidentes de Centros Vecinales, a líderes barriales y fuerzas vivas ciudadanas, a distribuir material informativo en relación a este tema. Solo les importa su pupo. 

Normalmente, y más astutos que Poncio Pilato para lavarse las manos, le trasladan la tarea de información a la Policía. ¿Conoce algún adolescente o jóven motociclista que lea el parte policial?

En el verano pasado noté la implementación de isletas o balcones gastronómicos en las calles céntricas. Es decir que: sobre que tenemos arterias angostas, seguimos poniendo obstáculos de características demenciales. Niños sentados a escasos 20 cm de autos circulando a 40 km/h

Como yo, que solo pregunto, es muy probable que los propietarios comerciales que instalaron estos "balcones gastronómicos" no sepan cuál es la responsabilidad que les cabe en caso de que se produzca un siniestro de tránsito como consecuencia de las "ampliaciones", de la municipalidad, solo me queda pensar que el fin es netamente recaudatorio.

Vuelvo a la primera impresión: si un "lomo de burro" tiene estándares contemplados en la Ley provincial de Tránsito, ¿Cuáles son los de estos "balcones gastronómicos"? Los políticos dirán que NS/NC. En finanzas serán más claros: el fin es recaudar unas monedas más.

Seguramente, hay una Ordenanza que habilita,  pero ¿se contempla el derecho del libre desplazamiento vehicular? ¿Qué tipo de señalización fue aprobada?

Vuelvo a la segunda impresión que me deja esto: ¿Los iluminados funcionarios, tenían el asesoramiento jurídico antes de autorizar semejante mamarracho? ¿Lo tienen los propietarios de los comercios?

Por lo que veo en las redes sociales, ya se abrió la temporada de las sonrisas hipócritas por un voto. Que estas sonrisas, estén acompañadas de medidas pensadas en la seguridad de los ciudadanos. Piensen en la ciudad, y no en sus bolsillos.


P.D. Si copian, indiquen la fuente. Los conozco.








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