EDITORIAL
La novela escrita por Ken Kesey en 1962
Alguien voló sobre el nido del cuco, es un verso de una canción infantil
Por Walter R. Quinteros
Empecemos por la letra de "Vintery Mintery Cutery Corn":
Viñedo, mina, curtiduría, maíz,
semilla de manzana y espina de manzana,
alambre, zarza, cerradura flexible
Tres gansos en una bandada
Uno voló al este
Uno voló al oeste
Y uno voló sobre el nido del cuco.
El argumento principal de este libro llevado al cine, nos señala la historia de un hombre rebelde que es condenado pero se hace pasar por enfermo mental para evitar la cárcel y es entonces, internado en un hospital psiquiátrico. Allí se enfrenta a la fría y autoritaria jefa de enfermeras quien mantiene a los pacientes bajo un régimen de terror, represión y sumisión absoluta. La obra funciona como un poderoso grito de libertad y una crítica profunda a las instituciones totales, el conformismo social y el control autoritario sobre los marginados. Hasta que alguien decide volar sobre el nido del cuco.
La ONU es el nido del cuco
¿Para qué nos sirve a los argentinos?
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) le sirve a la Argentina como un espacio diplomático para defender el reclamo por las Islas Malvinas y como una red de cooperación técnica para el desarrollo social y económico. Dicen desde sus páginas oficiales.
¿En serio?
Si, claro, y para que la Argentina utilice una plataforma en la Asamblea General para mantener vigente su reclamo soberano sobre las Islas Malvinas...
Paren niños; ustedes nos están macaneando, eso lo logró el expresidente Illia allá por diciembre de 1965 con la Resolución 2065 donde la Asamblea General de la ONU reconoció oficialmente la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas. Y la ONU no hizo nada. Pasaron 60 años y no hicieron nada. Hasta que la Selección Argentina de Fútbol mostró el trapo. Encendió la máquina, los ríos de sangre burbujeaban, los corazones latían. No niños engreídos, la ONU no hizo nada.
Si. Fíjese en el MECNUD que es una cosa estructurada que establece los lineamientos de la cooperación entre la Argentina y las Naciones Unidas para los próximos cinco años (2026-2030) por ejemplo, y que define las áreas en las que el Sistema de Naciones Unidas acompañará las políticas impulsadas por el Gobierno Nacional. El nuevo Marco es resultado de un proceso de revisión y ordenamiento de las áreas de trabajo conjunto, organizado sobre la base de las prioridades definidas por la Argentina y orientado a una cooperación más pragmática, eficaz y enfocada en resultados concretos y medibles.
¿Cuál acompañamiento tuvimos de las políticas del gobierno nacional? ¿Cuáles resultados concretos y medibles? Me recuerdan al intendente de mi pueblo...
El nido del cuco
No, no es así, sepa que la ONU, a través de sus agencias, hace que Argentina reciba apoyo para mejorar servicios esenciales, combatir la pobreza, impulsar la innovación digital y proteger los derechos humanos.
¿Qué? ¿Cuáles?
Si, mire, está la Agenda Mundial de Desarrollo Sostenible que fue aprobada por todos los Estados miembros de la ONU en septiembre del 2015 y consta de 17 objetivos y 169 metas para cumplir hasta el 2030. Estas líneas de acción engloban el compromiso de los Estados para erradicar el hambre y lograr la seguridad alimentaria, garantizar una vida sana y una educación de calidad, lograr la igualdad de género, asegurar el acceso al agua y la energía sustentable, promover el crecimiento económico sostenido, adoptar medidas urgentes contra el cambio climático; promover la paz, facilitar el acceso a la justicia y fortalecer una alianza mundial para el desarrollo sostenible.
Pero si desde el 2015 nos llenamos de planes para eso. ¿Entonces no era "me lo dio Cristina"?
¿Y por qué tenemos deudas por pagos pendientes, adelantos financieros por partidas de vacunas y debates presupuestarios sobre el cumplimiento de los cronogramas de entrega de los laboratorios, desde que Alberto Fernández asumió como presidente? ¿Saben que la Justicia Federal Argentina tuvo que reabrir los expedientes para investigar las decisiones políticas, los plazos en la firma de contratos y los manejos de los pagos durante la campaña de vacunación de esa gestión?
Cuenten con lujo de detalles. ¿Qué crecimiento económico sostenible le debemos a la ONU? ¿Qué paz promovieron? ¿Mandar cascos azules a zonas en conflicto es promover un pedacito de paz? ¿Qué acceso a la Justicia promovieron? ¿Qué carajo hicieron para fortalecer una alianza mundial para el desarrollo sostenible? ¿Cuál ONU son? ¿Esta expresión de deseos que quieren instalar ustedes, o las que les cantó el presidente Milei?
Porque en el discurso de ayer del Presidente Javier Milei ante la 81.ª sesión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, se los dijo: "cuando asumimos el gobierno de un país en ruinas, al borde de la peor crisis de su historia, tuvimos algo claro desde el principio: nuestros problemas debían enfrentarse con absoluta sinceridad. Mentirnos a nosotros mismos para sentirnos mejor no nos iba a llevar a ninguna parte. Siempre es preferible decir una verdad incómoda por sobre una mentira confortable".
Entonces Milei voló sobre el nido del cuco
"Por eso, créanme que sé de lo que hablo cuando señalo con ánimo constructivo los problemas que tiene esta organización, que pretende orientar y arbitrar entre los Estados".
"Primero, aquello que este organismo debió hacer y no hizo. Segundo, aquello que no debió hacer e hizo de todas formas. Y tercero, su posición ante el advenimiento de la inteligencia artificial".
"Hace 78 años esta casa declaró que todos los seres humanos nacen libres e iguales, en dignidad y derechos. Palabras nobles cuyo espíritu comparto plenamente. Y, para este fin, se comprometió a hacer respetar el derecho internacional, a defender la soberanía de las naciones y a ofrecer un foro donde los conflictos se resolvieran por la cooperación en vez de resolverse instantáneamente por las armas. Ese era el propósito original, el contrato que todos firmamos. Pero hoy, lamentablemente, es momento de reconocer que ese pacto sagrado en los hechos se rompió".
"Quienes deberían garantizar la seguridad colectiva y los derechos humanos fracasaron en la tarea y en su lugar permitieron el caos, la violencia y el terrorismo internacional".
"Los supuestos defensores de los Derechos Humanos apañaron a dictaduras sanguinarias y regímenes que lapidan mujeres en la calle. Votaron sistemáticamente en contra de Israel, mientras hacían silencio frente al terrorismo islámico y ante genocidios de cristianos en el África".
"Y como si fuera poco, una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros decidió mirar para el otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Malvinas es para nosotros una causa nacional. Y es también una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar".
"La ONU fracasó en cumplir con lo que debía hacer, ahora quiero contarles cómo sobresalió haciendo lo que nadie le pidió y que nunca debió hacer, porque en paralelo a este fracaso han montado un leviatán burocrático, abocado a decidir cómo deben vivir los pueblos del mundo y sus ciudadanos".
Y así continuó, hasta desnudar esta Organización que para nada nos ha servido. ¿Vieron?
He dejado esta frase para el final, ésas que le mojan la oreja a cualquiera, ni Ringo Bonavena, Monzón o Galíndez se atrevieron a tanto:
"La ONU se convirtió en una organización inútil que sólo sirve para alimentar una casta de parásitos, fatalmente arrogantes, disfrazados de burócratas bien intencionados".
Como en la novela de Ken Kesey, el discurso del Presidente Javier Milei, funcionó como un poderoso grito de libertad y una crítica profunda a esta Organización, al conformismo internacional y al control autoritario.
Me recuerda a la AFA del Chiqui Tapia, y a algunos "Honorables" Concejos Delirantes...

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